Trabajadores mexicanos, desempleados y desanimados: IMCO

Durante la pandemia, ha disminuido la población económicamente activa. Muchos piensan que no podrán encontrar empleo
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La crisis por el COVID-19 no es sólo sanitaria. También ha dejado estragos en cuanto a nuestra economía. Se han perdido múltiples empresas y empleos. Aquí te contamos la realidad de los trabajadores mexicanos, según un informe del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

La pandemia por el COVID-19 no tomó a México por sorpresa: cuando llegó el primer caso, ya teníamos como antecedente cuatro meses desde que se dio a conocer la enfermedad al mundo. También vimos que los casos de Italia, España o Estados Unidos nos sugirieron que, de llegar aquí, la crisis sería de empleo. Valeria Moy, directora del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), ha advertido cómo se han comportado las variables de empleo:

En abril se perdieron más de medio millón de plazas formales. Hasta ese momento era la mayor pérdida de empleos desde que el IMSS lleva el registro (1997). El número de trabajadores formales en el país se redujo 5 % entre febrero y mayo.

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Sin embargo, los trabajos formales no son suficientes para dimensionar el panorama. Recurriendo a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi (que se realizó vía telefónica por la pandemia), señala:

En abril la población económicamente activa disminuyó de forma dramática, pasó de 57.4 millones de personas a 45.4, una reducción de 12 millones en sólo un mes. (…) Los primeros, los ocupados, pasaron de 55.8 millones de personas a 43.3 millones, 12.5 millones menos. La mayoría de quienes perdieron su empleo consideraron que dadas las condiciones actuales del mercado laboral ni siquiera valdría la pena la búsqueda.

De igual forma, se engrosaron las filas de subocupados (de 5.1 a 11 millones), que son a quienes su sueldo no alcanza para mantener a sus familias y deben trabajar más. Asimismo, los empleos formales cayeron de 24.7 millones a 22.6 millones, mientras que los informales cayeron de 31 a 20.7 millones.

Añade la especialista que son cifras no vistas con anterioridad en las estadísticas nacionales. Advierte que los apoyos gubernamentales no se orientaron a mantener el empleo, y por tanto, no pueden paliar la destrucción de empleos, y que es probable que reconstruir estos vínculos tome años.