Tips para quejarse menos y ser más productivo en el trabajo

Iniciar la semana no siempre es fácil, pero es importante quejarse menos y ser un compañero laboral que aporte a la productividad, en caso contrario ese colega negativo se puede...
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Iniciar la semana no siempre es fácil, pero es importante quejarse menos y ser un compañero laboral que aporte a la productividad, en caso contrario ese colega negativo se puede convertir en un verdadero problema que afecta desde los resultados hasta el ambiente de trabajo. A continuación te daremos algunos tips que te ayudarán a disfrutar de tu empleo. 

De acuerdo con el asesor de carrera y especialista en la disfunción laboral, Brando Smith, el que tengas una actitud negativa te hará contagiar a tus compañeros, por eso recomienda:

Equilibrar las quejas: a veces podemos tener un mal día o simplemente no nos sentimos a gusto, pero quejarnos todo el tiempo puede ser muy dañino, por eso es importante quejarse de manera controlada, es decir, puedes sacar ese malestar, pero al mismo puedes emitir un comentario positivo, para no ser el molesto de la oficina.

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Puedes quejarte primero y después emitir un ‘pero’ que sume un pensamiento positivo a un comentario negativo, esto te ayudará a tener un mejor estado de ánimo. En caso de que exista una conversación negativa a tu alrededor, es mejor no participar.

Sugiere soluciones: Las quejas por cualquier tema en la oficina son parte de la vida laboral, lo que ayudaría mucho a la salud del equipo es aportar soluciones. Jon Gordon, autor de ‘The Power of Positive Leadership’, asegura que si te estás quejando y no ofreces una solución, entonces no estás liderando, por eso hay que emitir una molestia seguido de un posible remedio.

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Salir de la rutina: Una de las cosas que afectan a la productividad laboral es la rutina, es posible que te quejes de ir al trabajo, levantarte temprano, del compañero o de lo que haces, para que no se te haga pesado planea algo que esperes hacer, algo que te saque de esa zona, puede ser probar un nuevo café, comprar un postre diferente o una caminata rápida; puedes hacer una actividad que te haga esperar que sea ese día.

Enfrentarte a un nuevo reto: De nueva cuenta tenemos la rutina, pero en esta ocasión va más allá de realizar una actividad, es más bien de enfrentar un nuevo reto, una nueva tarea o proyecto; ten la iniciativa de desafiarte de manera constante, pues la adrenalina se disparará y ya no tendrás ni tiempo para quejarte.

Dale más espacio a lo positivo: Nadie está exento de tener un mal día, pero si al final de la jornada le damos valor a tres cosas que salieron bien, pueden ser ajenas a tu trabajo, como el clima, un cumplido o hasta si alcanzaste lugar en el transporte, te ayudarán a desplazar lo negativo de tu día y así llenar a tu cerebro de cosas positivas, lo que conducen a una perspectiva más armoniosa.

Con información de Expansión