¿La educación superior todavía prepara a las personas para el empleo?

Para captar la atención de un reclutador, un recién graduado debe tener un factor sorpresa
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A menudo escuchamos a empleadores y líderes empresariales lamentarse por la desafortunada brecha entre lo que los estudiantes aprenden en la universidad y lo que realmente se espera que sepan para estar preparados para el trabajo.

Esto es particularmente alarmante a la luz de la gran cantidad, y aún creciente, de personas que se gradúan de la universidad: más del 40% de las personas de 25 a 34 años en los países de la OCDE, y casi el 50% de las personas de 25 a 34 años tan sólo en Estados Unidos.

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La educación es la base misma de una sociedad. Sin embargo, la calidad de la educación no es necesariamente una cuestión de dinero. Tiene que haber cambios fundamentales en nuestro enfoque, apreciación y actitud.

El clima social actual es el resultado de más de 40 años de adoctrinamiento en nuestro sistema educativo.

Hay veces que un familiar menciona mi escuela secundaria en la década de 1960 equivalía a dos años de universidad.

Mientras los “estándares sociales” requieran que todos tengan que pasar por la escuela secundaria con inclinación académica y ahora incluso la universidad, tenemos que seguir bajando los estándares; perdimos la cima hace mucho tiempo y nunca alcanzaremos la parte inferior.

En el proceso, ¿qué ocurre con esos estudiantes, que no están inclinados académicamente (o interesados en ese momento)? Se destruye su autoestima y se devalúan totalmente los oficios.

Impulso universitario a los graduados

Como resultado del impulso universitario, los graduados terminarán trabajando en centros de llamadas tratando de pagar sus deudas.

Como dijo Einstein: “La educación no es aprender los hechos, sino enseñar al cerebro a pensar”
Hoy todo se trata de la conformidad y la obediencia, no se permiten pensamientos u opiniones individuales.

Las demandas cambiantes de los empleadores requieren un cambio de paradigma en la educación superior. Los empleadores consideran otros factores además del título universitario del candidato.

Habilidades en universidades

Los estudiantes desarrollan un sentido de curiosidad, que es un indicador clave del potencial profesional, menciona Harvard Business Review.

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Al final, para captar la atención de un reclutador, un recién graduado debe tener un factor sorpresa: una habilidad poco común, un intelecto demostrable o experiencia en un área a la que sus rivales no han tenido acceso.