¿Pueden despedirme por estar ebrio en mi jornada de home office?

Trabajar en casa no exime a los trabajadores de cumplir obligaciones y prohibiciones
Imagen: pixabay

En tu casa puedes embriagarte pero si lo haces durante tu jornada de home office ¿te pueden despedir?

Existe el caso de un vendedor que se encontraba haciendo home office y fue sorprendido en estado de ebriedad durante una junta de trabajo, lo cual fue una falta de respeto hacia sus jefes y compañeros de trabajo.

Imagen: pixabay

De acuerdo con el artículo 47, fracción XIII de la Ley Federal del Trabajo (LFT), prevé como causal de rescisión de la relación laboral de forma justificada, sin responsabilidad para el patrón, que el trabajador acuda a su trabajo en estado de ebriedad o bajo el influjo de algún narcótico o droga enervante, salvo que en el último caso exista prescripción médica.

Me prohíben embriagarme en el trabajo y soy buena copa

Esta previsión es acorde con la restricción o prohibición de todo trabajador de presentarse a laborar en estado de embriaguez (art. 135, fracc. IV, LFT). Cuando algún trabajador acude en estado de ebriedad, puede provocar un accidente y poner en peligro su vida y la de sus compañeros; además, de que se pretende evitar que se altere la disciplina en el ambiente de trabajo y se genere una mala imagen de la empresa.

El artículo 311 de la LFT, el trabajo a domicilio o home office, se caracteriza porque el trabajador realice labores encomendadas en su domicilio o en un local elegido libremente por éste, sin la vigilancia ni dirección inmediata del empleador, o aquel que se realiza a distancia utilizando tecnologías de la información y la comunicación (TICS), esta peculiaridad no exime a los trabajadores de cumplir con las obligaciones y prohibiciones señaladas en la LFT, explica Factor Capital Humano.

¿Qué pasa si mi jefe detecta que estoy ebrio en el home office?

Si tu jefe detecta que te encuentras en estado de ebriedad y se trata de un hecho tan evidente, que se puede apreciar durante una junta de trabajo, dado tu comportamiento, forma de hablar y que tus facultades físicas te impidan desarrollar tus actos de manera normal, te podrán despedir justificadamente.

Imagen: pixabay

Podrían conservar una grabación y redactar un acta administrativa en presencia de dos testigos, en donde se describan los hechos, pero, si en estos hechos se desprende que no existe justificación sobre tu comportamiento, y se decide que lo mejor es prescindir de tus servicios, te dirán el motivo de tu separación, en pocas palabras te dirán gracias por participar.