Suecia promueve tanto el reciclaje… que ya tiene que importar basura

Suecia se ha convertido en una sociedad de cero desperdicios. Esto la ha llevado a la revolución del reciclaje. Dio el paso de tirar la basura a los vertederos a...
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Suecia se ha convertido en una sociedad de cero desperdicios. Esto la ha llevado a la revolución del reciclaje. Dio el paso de tirar la basura a los vertederos a reciclar y reutilizar. Tal es su capacidad de reciclaje, que la industria importa 800 mil toneladas de basura al año.

Los suecos reciclan por persona cada año un promedio de dos toneladas de basura, de acuerdo con un artículo de Sweden Sverige, el sitio oficial del país nórdico.

Lo que tiene el reciclaje es que es bastante mecánico. Básicamente, es justo lo que haces cuando ordenas la basura, solo otra parte de todo el consumo que hacemos en nuestra vida diaria“.

Una gran parte de esto es pensar qué tipo de entorno tendrá nuestra hija en el futuro. Nací en la década de 1990 y no reciclar es algo anormal para mi generación, espero que para la generación de mi hija vaya incluso más lejos. Ella se divierte al empujar los cartones en la estación de reciclaje cuando la llevo“, dice Daniel Silberstein, de 31 años quien vive en un departamento en el centro de Estocolmo con su pareja y su hija Charlie.

SE HA QUEDADO SIN BASURA

Incluso, hay municipios suecos que están invirtiendo en técnicas de recolección de residuos futuristas, “como eliminar la necesidad de transportes de recolección y sistemas de contenedores subterráneos que liberan espacio en la carretera y eliminan cualquier olor”, explica el medio de comunicación UPSOCL.

Suecia se preocupa tanto del reciclaje que se ha quedado sin basura. La importan de otros países (…) el sistema es tan revolucionario, que en Suecia se debe pedir basura a otros países para que sus plantas sigan funcionando. Se ha esforzado muchísimo en lograr un buen funcionamiento del reciclaje y en que sus habitantes adopten una cultura de ‘cero basura0 en sus vidas”, señala UPSOCL.

 

MÁS ALLÁ DEL RECICLAJE

El problema hoy en día es que muchos productos vitales son difíciles de desechar. Un nuevo movimiento está ganando terreno que busca asegurar que todo pueda reutilizarse de alguna manera.

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La economía circular es un enfoque que implica el uso de productos que pueden reutilizarse por completo, el llamado enfoque de la cuna a la cuna. En 2018, el gobierno sueco incluso estableció un grupo asesor especial para ayudarlo a hacer de la economía circular una parte clave de su política.

COMPORTAMIENTOS CAMBIANTES

A la vanguardia de este movimiento se encuentra la compañía Beteendelabbet que trata de encontrar soluciones innovadoras para una vida sustentable y transformar la forma en que viven los suecos.

Ida Lemoine es la fundadora de Beteendelabbet: “Creemos que las personas necesitan servicios que faciliten hacer lo correcto“, dice. “Necesitamos hacer posible que nosotros, como consumidores, compartamos y reutilicemos todo tipo de aparatos, ropa y muebles, e incluso nuestros espacios de trabajo y hogares“.

En 2017, el gobierno sueco reformó el sistema impositivo para que las personas pudieran obtener reparaciones más baratas en artículos usados, y el gigante sueco de ropa H&M opera un plan de reciclaje donde los clientes obtienen un descuento al entregar la ropa vieja. Mientras tanto, los investigadores están trabajando para encontrar nuevos materiales de ropa que sean menos dañinos para el medio ambiente.

CAMBIAR HÁBITOS

Un buen punto de partida es ver cómo podemos cambiar nuestros hábitos y nuestro comportamiento cotidiano“, dice Lemoine. Ella y su equipo utilizan el concepto de “empujar“, haciendo pequeños cambios en el entorno y estilo de vida de las personas para ayudarles a vivir de forma sustentable.

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Las tres cosas que los consumidores pueden implementar para hacer una gran diferencia son: comer menos carne, dejar de tirar cosas y volar menos. Si todos hacemos un poco de estas tres, estaremos bien en nuestro camino“, asegura.

Suecia es reconocida por tener un sistema de depósito de latas y botellas que devuelve dinero a las personas cuando reciclan, desde 1984 para latas de aluminio y desde 1994 para las botellas de plástico. Cada año, los suecos reciclan 1.8 billones de botellas y latas.

Weine Wiqvist es el jefe de la Asociación Nacional de Gestión de Residuos de Suecia: “La asociación trabaja para facilitar la actividad circular“, dice.

Esto podría significar, por ejemplo, motivar y guiar a los ciudadanos y consumidores para cambiar su comportamiento para que sean más sostenibles, pero también hacer que la infraestructura disponible que necesitamos para que las personas hagan la clasificación necesaria por sí misma. Necesitamos transformar todo, desde la producción hasta el consumo y el uso de los productos, y luego, cuando los productos terminen también como desechos“, dice Wiqvist.

La creciente amenaza del cambio climático también ha llevado a Suecia a utilizar residuos de alimentos para producir biogás respetuoso con el clima.

En una economía circular, los productos se utilizan por más tiempo y de manera más inteligente.