Si te quedas a oscuras con el recibo de la luz, te decimos qué son los ahorradores de energía

La forma más efectiva de conseguir ahorrar sigue siendo consumir lo menos posible
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¿Cómo es posible reducir legalmente el importe de la factura de la luz en dos tercios?  Se anuncian dispositivos para ahorrar energía eléctrica que ayudan a reducir el importe de las facturas de la luz.

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Quizá te has enterado que tu vecino había instalado el ahorrador de energía y cuando te enseñó sus facturas el importe de la factura que recibió el mes siguiente era menos de la mitad que el del anterior.

Parece de no creerse que un dispositivo tan pequeño pudiera proporcionar tal ahorro de energía.

¿Cómo funciona el sistema ahorrador de energía?

La tecnología del ahorrador de energía se desarrolló en Japón. Se utiliza mucho en vehículos eléctricos, como por ejemplo los Tesla.

La técnica es tan simple y tan barata que se utiliza tanto en casa como en el trabajo en países como Estados Unidos, Japón o Corea del Sur, España, Chile o México.

No es necesario instalar imanes ni dispositivos especiales para reducir el consumo de electricidad ni robársela a nadie. Todo eso son disparates y, además, es ilegal. Lo único que hay que hacer es conectar el ahorrador a un enchufe.

Se puede comprar en línea y comparar marcas y modelos y su precio ronda de los 2 mil a los 8 mil pesos aproximadamente

Puedes encender una aspiradora y comprobar el consumo (KW/ h, es decir, lo que pagas en realidad) antes de conectar el ahorrador y después de hacerlo. Antes de conectar el ahorrador, el vatímetro marca la potencia nominal de la aspiradora.

Cuando conectes el ahorrador, comprueba de nuevo el consumo de energía y verás después de conectar el ahorrador, el consumo de energía eléctrica supuestamente se reducirá.

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¿Ahorradores son un timo?

Hay que tener en cuenta que estos aparatos o por lo menos, ningún organismo independiente u oficial avala estos productos.

Su tecnología no es sofisticada y en su mayoría se trata de capacitores “disfrazados”, que se usan para corregir la potencia de aparatos susceptibles de generar energía reactiva, como por ejemplo motores industriales. La energía reactiva es aquella sobrante generada por un aparato de potencia muy elevada sin utilizarla.

Los capacitores o condensadores reducen esta energía reactiva en casos de instalaciones industriales con potencias contratadas elevadas, algo que sí les ayuda a ahorrar, puesto que a ellos se les cobra esta energía. Al cliente doméstico sólo se le cobran los kWh consumidos, por lo tanto no notarían nada en su factura de la luz, y en teoría son el objetivo de las marcas que venden estos ahorradores.

Ojalá ahorrar electricidad sea tan fácil como enchufar un aparato más a nuestra instalación, pero, al final, la forma más efectiva de conseguirlo sigue siendo consumir lo menos posible y tener la potencia contratada bien ajustada.