¿Quién fue Adam Smith y cuál es su importancia para la Economía?

El economista escocés es ampliamente reconocido por ser uno de los padres de la Economía Politica y por su metáfora sobre la Mano Invisible.
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Adam Smith es, sin lugar a dudas, uno de los personajes más importantes para la historia de la Economía moderna. No sólo por ser uno de los precursores de la llamada Economía Política, tremendamente influyente en el pensamiento de Karl Marx, sino también por ser uno de los pilares de la filosofía liberal y el libre mercado. Sin embargo, ¿sabes exactamente cuáles fueron sus aportes para la disciplina económica?

Adam Smith nació en 1723 en Escocia. Estudió en la Universidad de Glasgow, especializándose en filosofía moral. Fue parte de una generación de intelectuales y estudiosos escoceses que darían pie a lo que se conocería como la Ilustración escocesa, en la que destacan personajes como David Hume y Thomas Reid.

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Al inicio de sus aportaciones intelectuales, y dada su cercanía con David Hume, Adam Smith destacó en sus estudios sobre la naturaleza humana. La Teoría de los sentimientos morales fue su libro angular en este campo. Pero realmente sus contribuciones a la Economía llegaron casi 20 años despúes, con su famoso libro sobre La Riqueza de las naciones, donde sentó muchas de las bases de la Economía Política, luego de interesarse en el trabajo de los fisiócratas franceses a partir de 1763.

¿Qué es la Economía Política? Dentro de la historia de la filosofía, la Economía Política se estableció como un campo de reflexión en torno a los nexos entre los sectores productivos y de gobierno. Profundizó en el estudio de fenómenos económicos como la producción, el trabajo y el comercio, pero considerando su íntima cercanía con fenómenos políticos como el Estado, las leyes, la distribución de la riqueza o las relaciones de clase. Este tipo de enfoque fue muy fructífero. Prácticamente dominó toda la investigación económica en el siglo XVIII, principalmente de la mano de sus herederos en el marxismo y el liberalismo.

Adam Smith pasó a la historia por su famosa metáfora de la mano invisible del mercado. Con ella, trataría de explicar cómo se organizaría y operaría un mercado con perfecta libertad. Para él, la evolución humana se caracterizaría por un tránsito de diferentes formas de organización social, empezando por el orden en torno a la cacería, luego en torno a la agricultura, pasando por la feudal y hasta llegar a la de su presente, la que denomina de “interdependencia comercial”.

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Esta última daría pie a una forma de estructura social diferente a la de estadios anteriores. Aquella que sería denominada como el capitalismo laissez-faire, en la que el mercado podía hacer sus actividades con una intervención mínima del Estado. A esta estructura es a la que Adam Smith le llama un orden de “perfecta libertad”.

Este ordenamiento social está motivado, para Smith, en el propio egoismo de la naturaleza humana a mejorarse. Sin embargo, esta pasión a progresar necesita alguna clase de contención para no desbordarse en formas disruptivas. Ese es el papel de la competencia económica. Ésta contiene el desenfreno egoísta del individuo a mejorarse, y lo transforma en una condición social emergente que beneficia a la sociedad en su conjunto.

Aquí es dónde entra la idea de la “mano invisible”. Hay que pensar esta metáfora como una fuerza autocorrectiva de la estructura social, incluso para aquellos fenómenos disruptivos y contradictorios del mercado. Se puede interpretar como una forma de decir que hay algo que opera en aras de este ordenamiento, aunque no se pueda ver a simple vista. Ese ordenamiento sería el que regularía a la economía sin necesidad de intervención externa. Sus efectos serían observables en los precios, los cuáles, según Smith, tenderían a un nivel estable “natural”.

Otros de los aportes más importantes de Adam Smith en la línea de la Economía Política están referidos a la teoría del valor, en el que propone la diferencia entre valor de uso y de cambio; el papel de la división del trabajo en la producción económica; y la importancia del capital y su acumulación en el desarrollo de la Economía.