¿Qué son y qué hacen las calificadoras?

¿Sabes realmente qué son las calificadoras, qué hacen y porqué son importantes para los gobiernos de los países?
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En tiempos recientes, es muy probable que hayas oído en las noticias que “las ‘calificadoras’ le hicieron esto a Pemex” o que “le hicieron lo otro a la nota soberana de México”, pero ¿sabes realmente qué son las calificadoras, qué hacen y porqué son importantes para los gobiernos de los países?

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Las calificadoras son empresas que se dedican a evaluar riesgo financiero. Particularmente, el riesgo de que entidades gubernamentales o empresas sean incapaces de cumplir sus compromisos de pago. Piénsalo así, las calificadoras les informan a los inversionistas potenciales qué tan probable es que pierdan su dinero si invierten en ciertos países o entidades.

Si tuviera que decirlo de forma coloquial, las calificadoras son como esa persona que te advierte que es mala idea que le prestes dinero a alguien que te lo acaba de pedir, porque en su experiencia esa persona no paga.

No hay que confundir la evaluación que hacen las calificadoras con recomendaciones de inversión. Las calificaciones que hacen estas empresas no les dicen a los inversionistas dónde deberían de invertir o dónde van a tener mejores retornos, sólo les indican sí el país o empresa evaluada puede cumplir con lo que promete.

A partir de mediciones sobre los ingresos y egresos de la entidad en cuestión, la calificadora estima qué tan realista es el cumplimiento de los compromisos financieros que la entidad evaluada podría establecer con sus inversionistas, tomando en consideración múltiples variables que pueden afectar el ingreso o egreso de la susodicha.

Siguiendo con la metáfora, es como si la persona que te recomendó no prestarle a aquel que te pidió dinero te dijera que lo más seguro es que no te pagará porque acaba de perder el trabajo y tiene que seguir pagando el crédito de su casa para no perderla.

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La escala de evaluación de las calificadoras varían de compañía en compañía. Algunas usan letras (por ejemplo, Fitch y Standard & Poor’s: AAA, BBB, etc.) y otras una combinación de letras y números (Como el caso de Moody’s, que es: Aa1, Ba1, etc.). Lo importante de estas escalas, más allá de la simbología que usan, es lo que establecen.

Cuatro son los umbrales más importantes que debes tener presentes de estás calificaciones: uno que establece que una inversión es sumamente segura y sólida porque hay poco o nulo riesgo (las mejores calificaciones); otro que indica que hay riesgos moderados dentro de una inversión (calificaciones medias); uno más que señala que el riesgo de una inversión es tan alto que es mejor considerar dicha inversión como especulativa (calificaciones bajas); y uno más que simplemente establece que el país o la entidad evaluada es incapaz de cumplir su compromiso de pago.

Una cosa más que hay considerar de estas evaluaciones es la “perspectiva” (otra palabra que seguramente haz oído cuando se habla de este tema). La “perspectiva” no es otra cosa más que la inclinación que tiene la ‘calificadora’ de subir, bajar o mantener la nota que actualmente le otorgan a cualquier entidad a partir de sus estimaciones. En ese sentido, perspectiva positiva es que la nota actual podría subir pronto, perspectiva negativa que podría bajar y perspectiva estable que se mantendrá.

Con esta explicación a lo mejor ya te habrás dado cuenta de la importancia de las calificadoras para los gobiernos y las empresas. Las calificadoras les sirven de pauta a los inversionistas para saber si arriesgan su dinero o no en ciertos países o empresas; es decir, pueden ser motivo para que los inversionistas del mundo se espanten de invertir en ciertos lugares o, por el contrario, se entusiasmen.