¿Qué son los ‘bonos basura’ y por qué México está en riesgo de caer en ellos?

Las calificadoras internacionales tienen a la economía mexicana bajo la lupa
Imagen: Especial

La crisis global generada por la pandemia del coronavirus ha producido que calificadoras internacionales como Fitch, S&P y Moody’s, redujeran la calificación soberana de México y de paraestatales como Pemex y CFE. Las agencias pusieron la nota de México muy cerca del límite del llamado grado de inversión, lo cual pone en riesgo, no solo las finanzas públicas del país, sino a la economía en general.

¿Pero qué significa perder el grado de inversión? Antes que nada hay que señalar que la función de las agencias calificadoras es establecer evaluaciones respecto al riesgo que implica invertir en algún país o en alguna empresa pública o privada. Dicho de forma simple: las calificadoras son el buró de crédito de empresas y países; hay que aclarar que las calificaciones emitidas no son infalibles, pero sí tienen un peso muy importante en los mercados, ya que dan certidumbre respecto a los riesgos de inversión en términos de quién es buen pagador y quién no.

En ese sentido, las notas no son más que un indicador del riesgo que implica invertir en relación a la probabilidad de pagar sus deudas, de ninguna forma representan un mandato o recomendación de si deben invertir o no los mercados en cierto país o empresa.  De tal manera, perder el grado de inversión implica que el nivel de riesgo para invertir en cierta deuda ya sobrepasa lo aceptable, debido a que hay altas probabilidades de que el país o empresa no cumplan con sus obligaciones financieras, por tanto, la deuda soberana o los bonos de deuda de las empresas públicas o privadas pasan a ser considerados ‘bonos basura’.

Imagen: Oink Oink

¿Qué son los bonos basura? Los ‘bonos basura’ son deudas consideradas de alto riesgo en los mercados, por tanto, ofrecen una alta recompensa, esto implica que los costos financieros del emisor de deuda son más altos para quienes invierten en ella. El problema es que los inversionistas difícilmente corren riesgos con bonos de grado especulativo, por lo que se deshacen de ellos y pasan a los mercados secundarios.

Según la revista Alto Nivel, los bonos de grado especulativo tienen un precio en promedio de 3 veces más alto que los bonos con grado de inversión. De tal manera, si México perdiera el grado de inversión, de inicio implicaría un aumento considerable de los intereses y costos financieros de la deuda del país, esto en términos de un país implica miles de millones de pesos más, esto sin mencionar la salida de inversiones y capitales del país por la aversión al riesgo, con los daños económicos que eso implica.

Finalmente, con los últimos ajustes de la calificación soberana de México, hecha por las tres principales calificadoras del mundo, la economía del país se encuentra a un escalón de perder el grado de inversión. Esto aumenta el riesgo de un deterioro fuerte de la economía dado el contexto que estamos atravesando por la parálisis económica del COVID-19, los precios bajos del petróleo y la falta de estímulos fiscales ante la crisis.