¿Qué son los aranceles?

Prácticamente desde que Donald Trump llegó a la presidencia de Estados Unidos, la palabra ‘arancel’, junto con guerra comercial, se han incorporado de nuevo a nuestro léxico, debido a que...
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Prácticamente desde que Donald Trump llegó a la presidencia de Estados Unidos, la palabra ‘arancel’, junto con guerra comercial, se han incorporado de nuevo a nuestro léxico, debido a que una de las amenazas (o chantajes) preferidas del mandatario estadounidense es la imposición de tarifas a un país o producto determinado, las cuales utiliza como moneda de cambio para sacar ventajas políticas (como con México) o de plano por su ignorancia económica (el déficit comercial con China).

Pero, ¿qué es un arancel? Básicamente es un impuesto aduanero que se cobra a bienes de importación. Los aranceles, por una parte, pueden ser aplicados a bienes particulares, por ejemplo, pensemos que México impone aranceles del 5% al maíz, en ese caso hipotético, México cobraría un impuesto del 5% a todo el maíz importado.

Sin embargo, los aranceles pueden ser mucho más específicos, tomemos el mismo ejemplo y agreguemos que México cobra un arancel del 5% solo al maíz importado desde Estados Unidos. Este caso es mucho más específico, ya que solo se cobrarían tarifas al maíz proveniente del vecino del norte y no al de Canadá, Guatemala o Brasil, que entrarían de forma libre al mercado mexicano.

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En ese sentido, un país puede aplicar aranceles a países, productos o a productos de países específicos. El último caso normalmente detona guerras comerciales (como la de Estados Unidos y China), ya que ese tipo de prácticas se interpretan como que abiertamente un país está bloqueando comerciar y competir con otro.

Formalmente existen tres tipo de aranceles y se calculan de la siguiente manera según la Organización Mundial de Comercio (OMC):

  • Arancel ad-valorem: es el que se calcula como un porcentaje del valor de la importación CIF, es decir, del valor de la importación que incluye costo, seguro y flete. Por ejemplo, un arancel del 5%, significa que el arancel de importación es del 5% sobre el valor monetario de la mercancía.
  • Arancel específico: es el que calcula como una determinada cantidad de unidades monetarias por unidad de volumen de importación. Este arancel se establece por el número de unidades que llegan a un país y no por el valor monetario de las mercancías, por ejemplo, 1000 pesos por tonelada de “x” producto.
  •  Arancel mixto: es el que está compuesto por un arancel ad-valorem y un arancel específico. Este arancel es el más proteccionista, ya que busca proteger con aranceles ad-valorem, se protege a las industrias de productos terminados y con el específico a los productores nacionales de materias primas.

Los aranceles no son un invento de Donald Trump, de hecho, son prácticas añejas tan antiguas como la civilización, ya que las economías cerradas han sido el común denominador a lo largo de la historia de la humanidad. No obstante, por lo menos en los últimos 30 años la mayoría de las economías del mundo se abrieron al libre comercio, es decir, generaron mecanismos (acuerdos comerciales) para eliminar los aranceles y eliminar los modelos económicos de corte proteccionista.

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Trump, que es fan de las guerras comerciales ha puesto de moda a los aranceles, esto porque tiene una visión de corte nacionalista de la economía y, por tanto, proteccionista. Esto lo lleva a pensar que el déficit comercial es algo negativo para la economía estadounidense, es decir, que es dañino tener más importaciones que exportaciones, entonces la solución es imponer tarifas a las importaciones.

¿A quién benefician y perjudican los aranceles? El beneficio normalmente es a los productores e industrias nacionales en la medida en que se reduce su competencia, el problema surge cuando no son capaces de satisfacer la demanda con producción nacional, en este caso los precios suben debido a que los productos importados disponibles son más caros a raíz de que pagaron un impuesto para entrar al país.

En conclusión, todo arancel lo acaba pagando el consumidor común y corriente.