¿Qué es el neoliberalismo?

Hacemos una breve explicación sobre el neoliberalismo, sobre su teoría y su adopción como política económica.
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El neoliberalismo es una palabra cuyo uso ha evolucionado a lo largo del tiempo. Tiene una historia larga y también un espectro bastante amplio de connotaciones, aún y cuando en la actualidad, sobre todo en el caso de México, polarice entre dos bandos opuestos que se apuntan el uno al otro como homogéneos.

El propio presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, la mayoría de las veces, la usa más como epiteto (peyorativo u ofensivo) que como un concepto descriptivo. Eso nos lleva a pensar que el neoliberalismo es una palabra que hoy en día genera más confusiones que lo que otorga de claridad.

Entonces, ¿qué es el neoliberalismo o cómo podemos entenderlo como concepto?

Teoría económica y política económica del Neoliberalismo

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Primero tendríamos que definirlo a partir de una breve explicación histórica. El término y muchas de las bases académicas que le dieron sustento, se pueden rastrear desde los años 30s del siglo pasado, en figuras como Von Hayek y Von Mises – la denominada ‘Escuela Austriaca’ en Economía -. Aunque lo más seguro es que el personaje al que más se asocia con esta corriente de pensamiento sea Milton Friedman.

Sea como sea, lo importante es que todo estos personajes generaron una teoría económica que compartía algunos supuestos, como la defensa del libre mercado, la crítica a la intervención estatal en la economía – mejor representada en el modelo keynesiano de política de bienestar que dominó todo el periodo de posguerra y hasta casi terminar los 70s – y algunos valores como la libertad, el individualismo y el crecimiento económico; en oposición a los valores del modelo keynesiano como la búsqueda de la igualdad, el colectivismo y una mejor distribución del bienestar.

Si bien es cierto que la teoría económica siempre tuvo pretensiones de tener impacto en la política económica, no se puede hablar de neoliberalismo en este último sentido hasta finales de los 70s y en adelante hasta nuestros días, cuando efectivamente los gobiernos de una buena parte del mundo, incluido México, adoptaron las medidas y recomendaciones que derivaban de los fundamentos asociados a la teoría económica.

En este periodo es donde figuran otros personajes, más vinculados con la política mundial: Margaret Thatcher, en Inglaterra, Ronald Reagan, en Estados Unidos, y Miguel de la Madrid, aquí en México.

Características del modelo Neoliberal

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Algo que es muy importante que quede claro sobre el modelo Neoliberal, una vez adoptado como política económica, es que refleja un tipo de relación que se establece entre el Estado y el mercado, de la misma forma que el modelo del Bienestar asociado a John Maynard Keynes.

Visto desde este punto de vista, ahí donde el modelo keynesiano apela a una política de mercado regulado por el Estado, proteccionismo, subsidios al consumo e inversión pública en empresas paraestatales, el modelo Neoliberal apela a su contrario: libre mercado, desregulación, Estado con mínima o nula participación en la economía, privatizaciones, eliminación de impuestos, disciplina fiscal y reducción del gasto público.

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En términos filosóficos, pareciera que el modelo keynesiano quiere proteger a las personas de las incertidumbres, fluctuaciones y volatilidades del mercado, mientras que el modelo Neoliberal quiere protegerlas de las arbitrariedades del Estado y las burocracias.

¿Porqué se da el cambio? Básicamente porque el modelo del Estado de bienestar de corte keynesiano entró en crisis en la década de los 70s. Cabe recordar que esta época estuvo caracterizada, en casi todo el mundo – incluido México -, por las crisis de desempleo, inflación, devaluación de las monedas y endeudamiento excesivo de los gobiernos. En ese sentido, el Neoliberalismo se posicionó como respuesta a la crisis de los 70s.


Vale la pena recalcar que, ni el modelo del bienestar ni el Neoliberal son representaciones del sistema político en su conjunto. En ese sentido, más allá de su uso como epiteto, hay que resaltar los límites y alcances de las medidas y recomendaciones del Neoliberalismo en materia de economía política frente a otras posibles, justamente porque su simple utilización como juicio de valor termina por ocultar diferencias ideológicas de fondo sobre la relación que, desde la política, se considera debería de existir entre el mercado y el Estado.