¿Qué es el IPAB y cuáles son sus funciones?

El Instituto para la Protección del Ahorro Bancario es una instancia del Gobierno Federal encargada de darle garantía a los depósitos bancarios de los pequeños y medianos ahorradores
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Dentro de todo el entramado encargado de regular, vigilar y sancionar al sistema financiero en México – como la Condusef, La CNBV o la UIF – el Instituto para la Protección del Ahorro Bancario (IPAB) tiene una misión muy particular: proteger a los ahorradores. Pero, ¿sabes realmente cómo opera esta dependencia?

El 21 de mayo de 1999, gracias a la Ley de Protección al Ahorro Bancario, nació el IPAB, como una institución encomendada con el objetivo de proteger el ahorro que los mexicanos depositaran en el sistema bancario. Esto, como una respuesta a la crisis desatada en 1995, que hizo evidente lo poco preparado que estaba el sistema financiero mexicano para afrontar una crisis sin el involucramiento del Gobierno Federal.

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El Fobaproa precisamente se trató de eso, del rescate que hizo el Gobierno de México al inminente colapso del sistema bancario y de pagos en el país. El IPAB, por otro lado, se trató de la respuesta institucional para evitar situaciones semejantes, creando una dependencia aseguradora del ahorro y garante de las buenas prácticas en temas de depósitos bancarios.

Según la Condusef, la misión del IPAB es: “Garantizar los depósitos bancarios, principalmente de los pequeños y medianos ahorradores, y resolver al menor costo posible bancos con problemas de solvencia, contribuyendo a la estabilidad del sistema bancario y a la salvaguarda del sistema nacional de pagos”. 

El IPAB es un organismo descentralizado de la Administración Pública Federal. Eso quiere decir que cuenta con autonomía a la hora de gestionar el sistema encargado de proteger el ahorro bancario. Entre sus funciones está el ejecutar operaciones de saneamiento financiero de diferentes instituciones bancarias, lo que significa que está encargada de generar estrategias para reducir la carga fiscal que implicaría la administración de pasivos de las instituciones bancarias (para así evitar futuros colapsos financieros).

“El objetivo principal de la implantación de mecanismos de protección al ahorro, como el seguro de depósitos, es garantizar la totalidad o una parte de los recursos depositados en el sistema financiero; un fin complementario es fomentar las sanas prácticas en la gestión de las instituciones para evitar situaciones que pongan en riesgo su liquidez y solvencia”, dice una descripción del IPAB.

Sin embargo, como su nombre lo indica, la principal función del IPAB es administrar el sistema de protección al ahorro bancario. Éste consta de una garantía de pago de operaciones bancarias de hasta un equivalente a las 400 mil unidades de inversión (UDIs) por persona física, moral o institución bancaria. 400 mil UDIs más o menos representan a un poco más de 2 millones 500 mil pesos, considerando que en la actualidad las UDIs valen 6.54 pesos.

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Esta cobertura o seguro al ahorro aplica de forma automática y gratuita, siempre que la cantidad protegida cumpla las condiciones de la Ley de Protección al Ahorro Bancario. Las operaciones que quedan garantizadas por esta ley serían las siguientes:

  • Depósitos bancarios en cuentas de cheques
  • En cuentas de ahorro
  • Depósitos a plazos, como los certificados de depósito.
  • Depósitos que pueden retirarse en días preestablecidos.
  • Depósitos en cuentas corrientes, como los de las tarjetas de débito.

Por otro lado, el IPAB no cubre operaciones como las siguientes:

  • Inversiones realizadas en sociedades de inversión.
  • Recursos de aseguradoras
  • Cajas de ahorro
  • Sociedades de ahorro
  • Sociedades de préstamo
  • Casas de bolsa
  • Bancos de desarrollo
  • Operaciones que no se hayan sujetado a las disposiciones legales
  • Pasivos documentados en títulos negociables
  • Títulos emitidos al portador
  • Sociedades pertenencientes al mismo grupo financiero que el banco
  • Entidades financieras
  • Accionistas, miembros del consejo de administración y funcionarios de los dos primeros niveles de jerarquía de un banco.