¿Qué es una ‘burbuja’ financiera?

Te explicamos qué es, cómo funcionan, cuáles son sus consecuencias y te damos algunos ejemplos
Imagen: Unsplash

El término ‘burbuja’ financiera suele escucharse para describir fenómenos económicos negativos. A veces se usa para explicar qué fue lo que llevó a una crisis financiera, o bien para anunciar la posible llegada de una. Sin embargo, más allá de la metáfora y el tono de alarma que despierta en economistas y analistas financieros, ¿sabes qué es una burbuja financiera?

El concepto

Imagen: Unsplash

Pensemos en la imagen de una burbuja. Es una forma cuyo tamaño depende de la cantidad de aire que contiene en su interior, pero también de que su cobertura tenga la capacidad de resistir su contenido. Sin embargo, en general, la experiencia nos demuestra que las burbujas, entre más grandes, también aumentan sus probabilidades de estallar.

Más o menos con esta metáfora en mente hay que abordar las ‘burbujas’ financieras. Pensemos que todo mercado o activo dentro de la economía tiene la potencialidad de convertirse en una burbuja, cuando el contenido de valor que oferta se compone de puro “vacío” o “aire”; es decir, su precio real no necesariamente está respaldado por el valor que verdaderamente representa, más bien deriva de un componente mayormente especulativo.

Las ‘burbujas’ financieras surgen precisamente cuando un activo de mercado incrementa significativamente su precio, debido a que la gente tiene la creencia – especulativa – de que ese activo continuará incrementando su valor en el tiempo. En ese sentido, se ‘infla’ el precio de un activo, aunque éste no necesariamente refleje un incremento en el valor real de dicho activo.

¿Cómo funcionan?

Imagen: Unsplash

De acuerdo con Medium, las burbujas financieras muy frecuentemente suelen estar basadas en la práctica de comprar a un precio caro un activo del que se tiene la expectativa de que podrá venderse a un precio todavía mayor, lo que, en consecuencia, empuja aún más los precios hacia arriba. Hasta que la ‘burbuja’ estalla.

En este caso, parece ser que se sigue lo que en economía se llama la “teoría del mayor ingenuo”. Esto es: cuando el precio de un activo no necesariamente está determinado por su valor intrínseco, sino por las creencias irracionales de aquellos que participan en ese mercado. En otras palabras: las personas comienzan a pagar por un activo un precio que parece ser “ingenuamente” alto, porque tienen la expectativa de que más adelante encontrarán a un “mayor ingenuo” a quien se lo venderán por un precio todavía mayor.

¿Cuáles son sus consecuencias?

Imagen: Unsplash

Lo realmente preocupante de una ‘burbuja’ es su posibilidad de estallar. Cuando esto sucede, se muestra cómo el precio de un activo estaba sostenido en pura especulación y, en consecuencia, comienza a desplomarse estrepitosamente, principalmente porque la gente empieza a vender por pánico. Por ende, el mercado se cae, trayendo consigo pérdidas sustanciosas.

Esta caída puede tener efectos graves sobre la economía en su conjunto, cuando la ‘burbuja’ se desarrolla en algún rubro importante de la economía, como el caso de la crisis hipotecaria del 2008, o bien puede tenerlos sólo en las finanzas personales de los participantes de ese mercado, como el caso de la ‘burbuja’ del bitcoin que estalló en el 2017.

Ejemplos

Imagen: Unsplash

Las burbujas económicas no son nuevas, existen desde hace siglos; siempre que las cosas se han regido por relaciones de precios, tienen el potencial de detonar una manía especulativa. Sin embargo, no suceden muy seguido, por lo que es muy fácil caer en la trampa de que “esta vez será diferente”.

Una de las primeras burbujas fue la llamada “burbuja de la South Sea Company”. Sucedió por allá de 1720 y llevó a la bancarrota a mucho inversionistas británicos. Básicamente lo que sucedió fue que se especuló sobre el valor del comercio de esclavos, asociado a la actividad de la compañía South Sea, al grado de que el Rey de Inglaterra se hizo gobernador de la empresa, elevando aún más la confianza en este mercado. Eso hizo que incrementara el valor de las acciones de la compañía mucho más de lo que realmente generaba a través de su empresa comercial.

Otra burbuja muy famosa fue la “Manía de los ferrocarriles”, donde se generó una exagerada euforia especulativa por el impacto de los trenes en Inglaterra, por allá de 1840. O la burbuja “dot com”, cuando el valor económico de las empresas asociadas a la actividad en internet creció muy notablemente entre 1997 y 2001 – a raíz de la promesa de una “nueva economía” -, pero que luego vino acompañado de la bancarrota de muchas de estas empresas y del quiebre de buena parte del mercado en su conjunto.

Publicidad