¿Por qué para la economía mexicana es imprescindible la inversión extranjera?

Una salida de capitales extranjeros del país podría acelerar el deterioro de la economía mexicana
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La incertidumbre generada por la pandemia de COVID-19 se ha ido disipando en los últimos días, debido a que muchas de las economías más importantes del mundo se encuentran ya en el proceso de reapertura. Esto se ha podido observar en los movimientos de las inversiones a instrumentos con mayor riesgo, contrario a lo que sucedía hace semanas en donde se buscaban instrumentos de refugio, principalmente bonos de deuda con tasas muy bajas de rendimiento o incluso negativas.

Aunque el daño ya está hecho, se espera que en los países en donde se aplicaron medidas contracíclicas bastante intensivas la recuperación sea una especie de rebote en forma de ‘V’. En términos generales, este tipo de medidas incluyen incentivos fiscales, adquisición de deuda, apoyos para las empresas y tasas de interés muy bajas o incluso negativas, todo esto para proteger los empleos; hay que recordar que esta crisis no es financiera, sino que es de desempleo, debido a que es la consecuencia directa del paro generalizado de la economía al mismo tiempo.

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En el caso de México, la situación económica previa al coronavirus ya era bastante complicada, ya que se encontraba estancada, con un decrecimiento del PIB del -0.01% en 2019. Es decir, la economía mexicana ya se venía deteriorando desde antes de la emergencia, de tal forma, la pandemia fue un catalizador que aceleró la caída de la economía mexicana.

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De hecho, las medidas económicas tomadas durante la emergencia, las actitudes hacia la iniciativa privada y la política económica de este gobierno han generado un ambiente de desconfianza entre los inversionistas nacionales y extranjeros. Esto ya se vio reflejado, no solo en la pérdida de 3 lugares en el Ranking de Competitividad Global 2020 del instituto suizo IMD, pasando del lugar 50 al 53 de un total de 63 países, sino también en la salida del país de la lista de A. T. Kearny sobre los países con más confianza para la inversión extranjera.

Esta situación es bastante grave ya que la inversión extranjera es fundamental para el crecimiento y desarrollo de la economía mexicana. Sobre todo en estos momentos, en donde los pronósticos prevén una caída del PIB no vista desde 1932 durante la Gran Depresión, por ejemplo, el Fondo Monetario Internacional estima que la economía mexicana se contraerá 6% en 2020.

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Además de esto hay que agregar que la crisis económica ha generado, según el INEGI, a 12 millones de personas desempleadas en el sector formal e informal, solo en el mes de abril. Estos datos muestran un deterioro bastante acelerado de la economía mexicana, lo cual implica un aumento del riesgo como país que podría terminar en la pérdida del grado de inversión.

En ese sentido, mantener la Inversión Extranjera Directa (IED) es fundamental para la recuperación económica del país. El problema es que el ambiente de desconfianza está creciendo y eso podría ahuyentar a los inversionistas del país si no se mejoran las condiciones para atraer esos capitales.

Tal como señala Francisco Coll Morales en un artículo de Forbes, la IED es la gasolina para varios sectores productivos de la economía mexicana, por tanto se debe generar un plan para seguir atrayendo capital extranjero, ya que una disminución fuerte de la IED podría abonar y acelerar el deterioro de la economía mexicana. En una economía compleja, como la mexicana, es imprescindible la IED para que la economía crezca y para que se generen empleos.

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