¿Por qué la deuda de México aumentará aunque no pida prestado?

La caída de la economía aumentará la proporción de la deuda
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El gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha señalado en varias ocasiones que no emitirá más deuda para lidiar con la crisis económica generada por la pandemia de Coronavirus. No obstante, aunque el gobierno no emita deuda extra, ésta crecerá debido a la caída del PIB, te explicamos por qué.

Lo primero que hay que entender es que la deuda pública es una proporción del PIB, por lo tanto, un decrecimiento económico aumenta la proporción de la deuda, así que, por ejemplo, si el monto de la deuda era de 48% del PIB y al año siguiente la economía se contrae, el monto de la deuda aumentará dependiendo de la magnitud de la contracción, pasando al 50, 55 o 60% sin siquiera haber pedido prestado más dinero.

Bajo este principio, la deuda de México va a aumentar aunque el gobierno de López Obrador no utilice sus líneas de crédito y financiamiento disponibles. La razón es que la economía se va a contraer fuertemente este año a raíz del estancamiento generado desde el año pasado y, por supuesto, por la paralización de la economía a raíz de la pandemia de COVID-19.

Según cálculos de la revista Alto Nivel, basados en las cifras de expectativas de crecimiento para México en 2020 del Fondo Monetario Internacional (FMI), la deuda mexicana podría pasar del 53.4 al 61.4% del PIB, tomando en cuenta que no se emitirá más deuda. Es decir, la institución financiera calcula un crecimiento de 8 puntos en la deuda pública causado solo por el decrecimiento del 6.6% que prevén para 2020.

Por supuesto a esto hay que sumar que la deuda adquirida en dólares es más costosa por la fuerte depreciación del tipo de cambio, el cual no parece que vaya a regresar a los niveles que teníamos el año pasado por debajo de los 20 pesos por dólar. En ese sentido, por la caída del PIB y por la depreciación del peso, el gobierno tendrá que pagar más deuda sin haber pedido prestado un solo peso o dólar.

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Sin embargo, el hecho de que la deuda aumente en su proporción del PIB no es un argumento para que el gobierno no tome más deuda con la finalidad de impulsar el crecimiento, tal y como lo están haciendo todos los países del mundo ante la crisis causada por la pandemia de coronavirus. De tal forma, la política de austeridad y no endeudamiento pueden ser contraproducentes, toda vez que esas políticas no podrán sacar a la economía a flote, ya que no habría recursos para activarla.

La razón de esto es que la austeridad no representa una proporción significativa del PIB como para activar la economía. Asimismo, la recaudación fiscal se reduce en la medida en que la economía se contrae, por lo tanto, el gobierno tendrá menos recursos fiscales a su disposición para gastar, la razón: hay menos empleos, desaparecieron empresas y las empresas que sobrevivieron producen y venden menos.

Así que, tarde o temprano el gobierno tendrá que acceder a los financiamientos disponibles, el problema es que entre más tarde tome medidas, mayores serán los costos que tendremos que pagar como país.