Pemex, un ejemplo de ‘empresa zombie’

Las “empresas zombies” son un obstáculo para las economías en el mundo y amenazan con generar recesión. Una empresa zombie es una compañía no productiva que tampoco acepta la insolvencia...
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Las “empresas zombies” son un obstáculo para las economías en el mundo y amenazan con generar recesión. Una empresa zombie es una compañía no productiva que tampoco acepta la insolvencia ni afronta la quiebra.

La firma de contabilidad KPMG advirtió en un informe que tan sólo en Reino Unido una de cada siete empresas está potencialmente “bajo una presión financiera por compañías en dificultades y desplazan a rivales saludables”.

Explica que el auge de las firmas de zombies en Reino Unido podría significar problemas en el futuro.

En su opinión, las empresas zombies tienen una facturación estática o desciende, la rentabilidad es persistentemente baja, el efectivo y las reservas de capital de trabajo son limitadas y hay una capacidad limitada para invertir para el futuro.

PEMEX MUESTRA SÍNTOMAS ZOMBIE

En México, Petróleos Mexicanos (Pemex) muestra “síntomas zombies”.

KPMG en su análisis puntualiza que las mayores concentraciones de empresas zombies se encuentran en los sectores de energía. En el sector energético, muchas empresas se han visto afectadas por la caída mundial del precio del petróleo en 2018.

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La paraestatal mexicana Pemex es un ejemplo de alto perfil de una empresa zombie que está en dificultades financieras desde hace varios años.

La amenaza que representan las compañías zombie para la economía en general es muy real”, explica Yael Selfin, economista jefe de KPMG.

Pemex ha tropezado en los últimos tiempos por falta de innovación, dinamismo e inversión necesaria para sostener el crecimiento y crea un lastre para la productividad de México.

Otros definen a una empresa zombie como una que ha existido durante varios años, pero no puede cubrir sus costos de servicio de la deuda con sus ganancias, una definición que, considerando empresas conocidas, podría aplicarse sin lugar a dudas a Pemex.

ADELGAZAR A LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

Otro de los síntomas que evidencia a Pemex como una empresa zombie es que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Secretaría de la Función Pública (SFP) anunciaron en un comunicado 13 medidas de austeridad, que implican adelgazar a la administración pública a fin de generar más apoyos a Pemex.

En los próximos días, se prevé que el gobierno federal elimine mil 887 plazas de directores generales adjuntos”, puntualizó en su cuneta de Twitter Luis Guillermo Pineda Bernal, comisionado de la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

Lo anterior fue porque el presidente de México ordenó recortes presupuestarios en su gobierno para apoyar a Pemex a través del siguiente memorándum.

El secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, dijo en conferencia de prensa que los ahorros “se usarían para fortalecer a Pemex, la petrolera más endeudada del mundo.

“Hemos decidido destinar todo lo ahorrado con estas medidas a incrementar los beneficios fiscales adicionales que se otorgarán a Pemex“, detalló el memorando firmado por el presidente López Obrador.

Imagen: Secretaría de la Función Pública

Basándonos en el análisis de KPMG las empresas zombies pronto encontrarían que sus préstamos serían más difíciles de pagar, y ocasionará que las economías de un país tartamudeen.

PEMEX EN NÚMEROS

Para ser una empresa zombie otro requisito: el sentido de la proporción y del número.

De acuerdo con un estudio elaborado por la organización no gubernamental, México Evalúa, las finanzas públicas en el primer trimestre del año del Gobierno federal continúan sacrificándose por Pemex y la CFE: estas empresas provocaron que el Sector Público en su conjunto presente un déficit de 24 mil millones de pesos.

Pemex reportó a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) números rojos en el primer trimestre de 2019.

La petrolera mexicana en su página web muestra que continúa en caída libre al presentar los resultados trimestrales.

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La paraestatal perdió 1,843 millones de dólares en el primer trimestre de este año por menores ganancias cambiarias y una caída en sus ingresos totales, al tiempo que la producción de crudo continuó a la baja.

La deuda financiera de Pemex ronda los 106, 500 millones de dólares, esto es más de un billón de pesos. Esto preocupa a calificadoras internacionales e inversionistas, debido a que la paraestatal corre el riesgo de insolvencia en el pago de su deuda, la cual está emitida en bonos.

Asimismo, su pérdida neta fue de 35, 719 millones de pesos entre enero y marzo de 2019 frente a ganancias de 113.312 millones de pesos en el mismo lapso de 2018.

Sin lugar a dudas, Pemex ha visto disminuir su producción durante la última década, se ha convertido en una empresa zombie y enfrenta la posibilidad de que su calificación crediticia pueda ser rebajada aún más y podría generar costos financieros más elevados que podrían contagiar las finanzas públicas del país.