¿Por qué los futbolistas multimillonarios terminan quebrados?

No importa cuánto ganes, si no lo administras ni te educas financieramente, las consecuencias son desatrosas
Imagen: Twitter @football_nerds

Una de las formas de movilidad social más improbables, pero deseadas para los estratos de ingresos bajos es jugar fútbol. Jugar en una liga profesional es altamente improbable porque la competencia para llegar es muy reñida, sin embargo, jugando futbol, personas muy humildes amasaron grandes fortunas. Te decimos porqué muchos futbolistas terminan arruinados.

Muchas personas se preguntan porqué los futbolistas ganan sueldos tan exorbitantes. La razón es la escasez y cuántas personas valoran verlos jugar. Es decir, no hay demasiados jugadores de la calidad de Messi, y aunque pensemos que un médico es más valioso, si el médico cobrara lo que un futbolista profesional, se trataría de alguien que atiende a unos pocos millonarios o a millones de personas promedio.

Fuente: Pixabay

Los futbolistas profesionales son vistos por millones, hecho que además mueve dinero en mercancía, boletos o publicidad, además de los derechos de transmisión de partidos.

En este sentido, futbolistas tan únicos terminan amasando grandes fortunas, aunque al final de su vida terminan con problemas financieros. Esto se debe a que tienen educación deportiva, pero no educación financiera.

Es decir, de pronto se ven poseedores de sumas inimaginables de dinero, y no se pueden resistir a los gastos exorbitantes. Así, no importa que ganen ‘mucho dinero’, sino que si no lo administran, terminan gastando más de lo que ganan. Algunos terminan manteniendo múltiples familias, otros derrochan en fiestas, otros más hacen compras constantes en el mercado de lujo.

Fuente: @fcbarcelona (Facebook)

La gran diferencia de fondo está en que tener educación financiera supone apartar una parte de lo que ganamos para ponerlo a trabajar, en vez de comprar todas las excentricidades de las marcas de diseñador que las clases bajas quieren copiar como modelos de riqueza y ostentación. Así, un Ferrari se deprecia, pero invertir en acciones de la compañía nos dará más dinero en el futuro.

Lo que debes aprender es que no importa cuánto ganes, sino que debes poner disciplina sobre tus ingresos para ahorrar tan pronto como sea posible. Si te la vives esperando a que te paguen más para empezar a ahorrar, terminarás por nunca ahorrar, ni invertir. Piensa en los futbolistas que ganaron en un año lo que ganarías en toda tu vida laboral y ni así vieron por su futuro (piensa que los futbolistas no duran décadas jugando en primera liga).

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