¿Home office llegó para quedarse? El Congreso discute su regulación

"Se pueden abaratar costos, cuando no hay necesidad de estar presentes", dice la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde
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Todo a punta a que el home office llegó para quedarse debido a que en el Congreso hay una iniciativa para regularlo.

En general, todos aquellos que no necesitan estar presentes, creo que lo debe de determinar cada una de las empresas, con la posibilidad de que se discuta en el Congreso. La pandemia nos abre esa conciencia para coordinar proyectos, tener reuniones, donde no todo tenga que ser presencial y todo se mantenga a distancia” explica la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde.

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Con esta modalidad de laborar, “se pueden abaratar costos, cuando no hay necesidad de estar presentes”, destaca la titular de la Secretaría del Trabajo, menciona Forbes.

Cambios en el trabajo presencial

Los trabajadores que regresen a sus actividades presenciales encontrarán un espacio y dinámicas diferentes a lo acostumbrado debido a la pandemia de Covid-19.

Por ejemplo, los elevadores no podrán estar llenos, tampoco se podrá saludar de mano, incluso la convivencias en los comedores no se podrá realizar. Se va a trabajar pero no como antes.

Preferencia por home office. Permitir que teletrabajen las personas que, por sus condiciones de salud, edad, gestación o lactancia, lo ameriten.

Espacio virtual. Mantener reuniones de trabajo por teléfonos o videoconferencia.

Semana laboral corta. Organizar jornadas de trabajo más largas para que los colaboradores no acudan todos los días a la oficina.

Turnos escalonados. Modificar los horarios laborales para evitar que haya grupos grandes de personas al mismo tiempo en los centros de trabajo.

Comidas por separado. Implementar varios horarios y turnos para el uso del comedor y evitar la aglomeración de los trabajadores.

Nada de festejos. Limitar las reuniones, eventos o cualquier actividad que implique contactos sociales.

Distancia entre compañeros. Colocar señalizaciones o marcas en el piso indicando la distancia que deberán guardar los trabajadores.

Escritorios alejados. En caso de ser posible, los espacios de trabajo deben estar a una distancia de 1.5 metros uno del otro.

Colocar divisiones. En los lugares donde no se pueda mantener la sana distancia, deberán ponerse divisiones entre espacios de trabajo de preferencia de material transparente por cuestiones de higiene.

Si no es posible, los empleados tendrán que usar cubrebocas y protección facial.

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No intercambiar utensilios. No estará permitido el intercambio de utensilios, instrumentos y equipos de trabajo entre los compañeros.