Algunos hábitos que se interponen entre tú y hacerte rico

Mucha gente piensa que ser rico depende exclusivamente de invertir todo el esfuerzo en salir adelante y en aplicarte en tu trabajo o en tu negocio. Se piensa que echarle...
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Mucha gente piensa que ser rico depende exclusivamente de invertir todo el esfuerzo en salir adelante y en aplicarte en tu trabajo o en tu negocio. Se piensa que echarle ganas y poner todo el empeño en crear riqueza son elementos suficientes para un día ser rico. Sin embargo, si bien es cierto que el esfuerzo y el trabajo duro son elementos necesarios para crear riqueza, aquí te detallamos algunos hábitos que se interponen entre tú y hacerte rico.

Énfasis en el ahorro y no lo suficiente en los ingresos

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No se mal entienda, ahorrar es indispensable para hacerte rico, pero no puede ser el único foco en el que poner tu dinero, al grado de que te niegas la posibilidad de generar nuevos ingresos.

Mucha gente está tan preocupada por ahorrar dinero, que se pierde de grandes oportunidades de negocio. En ese sentido, no tienes que abandonar la práctica del ahorro, pero también tienes que movilizar tus recursos hacia al creación de más dinero; es decir, de más fuentes de ingreso.

No has empezado a invertir

No hay mejor forma de crear nuevas formas de ingreso que invirtiendo, y entre más temprano en tu vida lo hagas, mejor.

“En promedio, los millonarios invierten 20 por ciento de su ingreso cada año. Su fortuna no se mide a partir del monto de dinero que hacen cada año, sino cómo lo han ahorrado e invertido en el transcurso del tiempo“, explica Ramit Sethi en su libro “ I Will Teach You to Be Rich.”

Aunque sea de a poco, y a través de herramientas financieras muy seguras – como el afore, por ejemplo -, es importante que parte de tus ingresos se destinen a alguna forma de inversión a largo plazo.

Estas conforme con un salario

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Mientras el promedio de las personas se conforma con recibir un salario cada cierto plazo de tiempo – semanal, quincenal o mensual -, las personas ricas buscan que sus ingresos provengan de sus resultados. Por eso, típicamente son sus propios jefes.

Compras cosas que realmente no puedes pagar

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La regla es muy simple: si tu estilo de vida supera lo que tus ingresos pueden cubrir, entonces muy difícilmente te harás rico. Esto incluso aplica para los casos en el que recibes un aumento de sueldo, porque tener más ingresos no significa automáticamente un aumento en el estilo de vida.

“Yo no me compré mi primer reloj o carro de lujo hasta que mi negocio y mis inversiones produjeron múltiples flujos seguros de ingreso”, detalló el millonario Grant Cardone.

Persigues los sueños de alguien más

Si quieres tener éxito en lo que sea, es importante que eso te apasione. Por eso, es importante determinar y perseguir eso que te apasiona. Parece algo muy obvio, pero la verdad es que muchas personas persiguen los sueños de otras personas – por ejemplo, los de sus padres-.

No sales de tu zona de comfort

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Este es otro principio que muchas personas no están dispuestas a afrontar, pues para ser exitoso o construir riqueza implica someterse a mucha incertidumbre y disconformidad. Casi se podría decir que las personas que se vuelven ricas son aquellas que encuentran un cierto comfort en la incertidumbre.

No pones objetivos claros para tu dinero

Todos hemos oído la frase de que para hacer dinero hay que gastar dinero; es decir, hay que ponerlo a trabajar. Por eso, es sumamente relevante que si quieres hacerte rico tengas un plan financiero de acuerdo a objetivos claros y específicos.

“La razón número uno por la que la mayoría de las personas no obtienen lo que quieren es porque realmente no saben lo que quieren. La gente rica tiene totalmente claro que lo que ellos quieren es riqueza”, dijo el millonario T. Harv Eker.

Primero gastas y luego ahorras lo que sobra

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La gran mayoría de nosotros lo primero que hace con sus ingresos es pagar o gastarlo en los compromisos y responsabilidades cotidianas, antes que ahorrarlo. Parece que es lo más razonable hacer, pero un buen hábito es destinar como algo obligatorio un porcentaje de tu ingreso al ahorro – digamos que un 10% -, para que aprendas a vivir sin ese dinero y aún así logres cubrir tus gastos.

Esto invierte la regla de gastar y luego ahorrar lo que sobra, porque ahora lo que te estarás obligando a hacer es ahorrar primero, de forma automática, y aprendiendo a vivir sin contar con ese dinero.

Tienes la creencia de que hacerte rico está fuera de tu alcance

No es raro encontrarte con personas que se derrotan mucho antes de intentar las cosas. Lo mismo pasa con el hacerse rico, pues piensan que está fuera de su alcance, ya sea porque asumen que la riqueza está reservada para la gente privilegiada, con mucha suerte o para personas más inteligentes que ellos.

Lo importante, no es rendirte antes de empezar, sino establecer altas expectativas que buscarás cumplir y mentalizarte orientado a ellas.

Con información de Business Insider