La regla de los 30 días, un método sencillo para ahorrar

Gastar es un hábito que podemos empezar a controlar
Imagen: pixabay

En momentos de dificultades económicas ahorrar dinero se ha convertido en algo más relevante. La regla de los 30 días para ahorrar es un método eficiente. Como no todas las personas son ordenadas y es frecuente caer ante el impulso de comprar por comprar. Se debe entender que gastar es un hábito al saber eso podemos empezar a controlarlo.

Época de ofertas (Imagen: Especial)

Independientemente de tu sueldo los problemas financieros pueden ocurrir en cualquier etapa de la vida. Para esas personas hay el método de la regla de los 30 días.

¿Qué es la regla de los 30 días?

La regla de los 30 días es un método diseñado para que aquellas personas que quieren ahorrar pero no saben cómo. El propósito es que poco a poco, cada persona empiece a educarse a sí mismo en sus hábitos de gastos y se empiece a dar claridad para saber si compras cosas porque realmente las necesitas, o las compras simplemente por impulso.

Estamos acostumbrados a comprar cosas que realmente no necesitamos al acudir a un centro comercial o al súper hay grandes letreros que anuncian promociones o descuentos. Y es caemos.

Aquí es donde funciona la regla de los 30 días. Si te vuelves a topar con esos productos de “buen precio” y te resistes a comprarlos porque puedes seguir tu vida sin ellos, es que estás empezando a controlarlo.

Con la regla de los 30 días desarrollas el hábito de no comprar por comprar, sino sacar tu dbilletera cuando realmente sea necesario.

¿Cuáles son los pasos para cumplir la regla de los 30 días?

  • Escribe el artículo que querías comprar. Anota la fecha, lugar de la tienda y el precio.
  • Deposita el dinero del artículo que no compraste en una cuenta de ahorro.
  • Esto mismo efectúalo con cada producto o servicio que no sea fundamental para tu vida y la de tu familia.
  • Espera 30 días, después de la fecha que no compraste cada producto, y vuelve a preguntarte si aquello que no compraste aún te interesa y es prioritario.
  • Si la respuesta es no, habrás ahorrado dinero por algo que no necesitabas en realidad, pero que te querías regalar satisfacción momentánea.

Si la respuesta es que después de 30 días sí necesitas aquel producto sabrás que se trata de algo necesario.

Es una manera de educar nuestros hábitos de consumo que nos ha generado la publicidad y la mercadotecnia. Tenemos la necesidad de consentirnos, cuando en realidad hacemos compras innecesarias que luego nos generan estrés por sus altos costos. Por eso no está de más tener este método para que tengas sanas tus finanzas personales.