¿Qué pasa si me salgo de una tanda de ahorro?

¡Aguas! Podrías sufrir consecuencias legales muuuuy serias
Éstas son las consecuencias de salirse de una tanda de ahorro | Foto: Pexels

Una tanda de ahorro se basa en la confianza. Todos los participantes le dan su dinero a un tesorero para que administre una caja común y gestione la entrega de recursos en tiempo y forma. Por supuesto, no existe ningún contrato de por medio, únicamente se toma como garantía la palabra de los implicados.

Entonces, ¿qué ocurre si te sales de la tanda o si alguien más lo hace? Pues bien, si uno de los participantes desiste de participar, su turno puede transferirse a otra persona sin inconvenientes.

No obstante, el asunto sería grave si la persona que se sale de la tanda ya recibió el dinero de la caja común. A saber, esto está estipulado ante la ley como “abuso de confianza”.

El abuso de confianza está penado por la ley | Foto: Pexels

En teoría, no importa si no hay un contrato o un pagaré firmado, los abusos de este tipo son castigados. Así pues, si alguien decide huir con el dinero de la tanda, puede levantarse una denuncia por robo y, precisamente, por abuso de confianza. Sin embargo, en el mundo moderno, los jueces requieren de pruebas que respalden lo que se acusa, porque la pura palabra no es suficiente.

El artículo 382 del Código Penal Federal dictamina lo siguiente: “al que, con perjuicio de alguien, disponga para sí o para otro, de cualquier cosa ajena, de la que se le haya transmitido la tenencia y no el dominio, se le sancionará con prisión hasta de 1 año y multa hasta de 100 veces el salario, cuando el monto del abuso no exceda de 200 veces el salario.

Así se relaciona una tanda de ahorro con el Código Penal Federal | Foto: Pexels

“Si excede de esta cantidad, la prisión será de 1 a 6 años y la multa de 100 hasta 180 veces el salario mínimo vigente”. Por lo tanto, al organizar una tanda de ahorro debe hacerse mención de este tipo de sanciones, con el fin de evitar que a algún participante se le ocurra hacer mal uso de este método informal. Para que esto aplicara, debería haber documentos, pagarés y recibos, y sobre todo, deberían estar certificados para el caso de reclamar legalmente.

Así, como las tandas no están respaldadas legalmente, ni hay documentos que demuestren que estés participando, los elementos legales para juzgar el incumplimiento son insuficientes. Incumplir con una tanda se reduce a una querella entre los participantes, donde nadie está obligado a cumplir más que por su palabra. Esto no es una invitación a incumplir, pues afectarías al organizador y los participantes. Sin embargo, esta falta de certeza jurídica es razón suficiente para no recurrir a los métodos informales de ahorro.

En conclusión, si entras a una tanda de ahorro, sigue al pie de la letra la dinámica para no perjudicar a los demás. Te aseguramos que, sin importar el turno que te toque, tarde o temprano observarás los beneficios de ahorrar en conjunto.

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