Puntos clave para antes de rentar tu casa a alguien más

Es importante investigar cuánto cuesta rentar en el área y decidir el perfil del inquilino que deseas tener
Investigar el valor de la renta por metro cuadrado en la ciudad es el primer paso | Fuente: Pixabay

Ya sea por necesidad o porque quieres generar ingresos extra, debes conocer los puntos clave para antes de rentar tu casa a alguien más. Esta decisión puede ser difícil por muchos motivos: falta de tiempo, seguridad, desconocimiento del mercado.

Es posible que te tengas que mudar a otra ciudad por motivos personales o de trabajo. Eso implica pagar renta en tu nuevo destino y dejar tu propiedad “abandonada”. Por eso siempre es buena idea rentar tu casa a alguien más mientras estás fuera. Pero no siempre es una tarea fácil, menos aún cuando no tienes suficiente tiempo para esto.

La decisión se hace aún más difícil cuando pensamos en quién entrará a nuestra vieja vivienda, si será de confianza o no. Tampoco sabemos cuánto cobrar o si al final valdrá la pena. Pero no te preocupes, aquí van unos buenos consejos para rentar tu casa tranquilamente.

Investiga antes de rentar tu casa

Investiga los valores en el mercado y a quiénes les favorece la ubicación del inmueble | Fuente: Pixabay

El primer paso para darse una idea de cómo y a qué precio rentar tu casa es investigando el mercado local. Busca cuánto cuesta rentar en el área donde está tu propiedad, las características de las casas, los tipos de contrato y los servicios que incluyen.

Perfil de tu inquilino

También piensa en el grupo demográfico al que buscas rentar. El que sean estudiantes universitarios, parejas jóvenes, matrimonios consolidados con hijos o personas de la tercera edad hace una gran diferencia.

Conocer bien el perfil del inquilino que prefieres y, a la vez, al que puedes ayudar más según las características de tu propiedad te facilitará el trabajo de la publicidad y el establecimiento de los precios.

Esto también te ayudará a evitar que haya periodos donde tu propiedad esté vacía. Porque si son estudiantes, posiblemente se muden al graduarse o cambien de residencia con cada periodo vacacional.

Tu inquilino ideal es aquel al que más le ayudas y el que más conviene a tus finanzas | Fuente: Pixabay

Amueblado o sin muebles

Si no tienes a dónde llevarte tus viejos muebles puedes optar por dos opciones: venderlos o dejarlos en la casa. Por lo general, si los muebles están en buenas condiciones, es posible rentar la propiedad a un mayor precio que cubra la depreciación de éstos.

Sin embargo, ofrecer el inmueble amueblado puede ahuyentar posibles inquilinos. Ya que existen aquellos que también están buscando llevar sus pertenencias a la nueva casa o simplemente quieren amueblar a su gusto.

Si te decides por ofrecerla sin muebles, procura rentar tu vivienda con las paredes blancas o neutros. Esto provoca que los posibles inquilinos se imaginen viviendo en el espacio, pues los neutros combinan con todo y hacen fácil el mantenimiento.

Mantén la casa o departamento limpio

Los fondos neutros alientan el deseo de ocupar una vivienda | Fuente: Pixabay

Entrega la propiedad en condiciones óptimas de funcionamiento y limpieza y asegúrate de hacérselo saber a tu nuevo inquilino. Esto es importante para evitar malentendidos acerca del cumplimiento de los contratos y posibles gastos en mantenimiento futuros.

Además, es recomendable explicar el funcionamiento de todo lo que hay en la propiedad: tubería, instalaciones eléctricas, sistemas de alarmas o detectores de humo. Si hay manuales disponibles, dáselos al inquilino.

Elabora un contrato e investiga las cuestiones legales

Es importante elaborar un contrato que asiente las responsabilidades y obligaciones de las dos partes. Esto te evitará tragos amargos en el futuro. También eres libre de pedir un aval o fianza, aunque esto dificultará el proceso un poco.

Lo más conveniente es establecer un contrato, para evitar complicaciones legales | Fuente: Pixabay

Lo mejor es rentar el inmueble de manera formal y dar aviso al SAT por este tipo de ingresos. Más vale estar amparado por la ley y transferir los impuestos que hacerse de futuros problemas.

Acude con un agente

Si no tienes tiempo para realizar todas las gestiones de publicidad o contactar a los candidatos, así como para mostrarles la propiedad, entonces contrata un agente.

Existen agencias que se dedican a conectar a ambas partes, tratando de satisfacer las necesidades del arrendador y el arrendatario. Además, pueden encargarse de las cuestiones contractuales. Obviamente cobran una comisión. Investiga cuáles son las agencias más profesionales y con mayor reputación de la ciudad.

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