¿Puedo pagar mi renta con tarjeta de crédito?

Si quieres pagar la renta con tu tarjeta de crédito, esta información es para ti

Una tarjeta de crédito es una herramienta financiera muy útil para aquellos usuarios con buenos hábitos financieros. Nos referimos a aquellas personas acostumbradas a hacer un presupuesto, a priorizar sus gastos de necesidad por encima de los de placer, a pagar sus deudas a tiempo, etc.

De lo contrario, el crédito puede convertirse en una pesadilla, pues terminará generando deudas insolventables que afectarán el historial del usuario.

Por ello, es importante estar consciente de estas situaciones antes de solicitar y/o usar una tarjeta de crédito para realizar pagos de cualquier índole.

Elementos a considerar para hacer uso de tu tarjeta de crédito | Fuente: Unsplash

Un asunto que ejemplifica lo anterior a la perfección es pagar la renta de algún espacio habitable con tarjeta de crédito. Según los expertos, esta práctica es un arma de doble filo.

Primero, vale aclarar que este tipo de transacción es posible únicamente en caso de que el propietario del inmueble acepte pagos a crédito. Las condiciones de ello deben quedar definidas en el contrato de arrendamiento. De lo contrario, no importa cuánto insistas, esto no será posible.

Ahora bien, solventar la renta con tarjeta de crédito tiene pros y contras, como ya mencionábamos. Por un lado, los costos de arrendamiento de los inmuebles, al menos en Ciudad de México, son muy altos.

Los costos de arrendamiento son muy altos, ¿conviene pagarlos con tarjeta de crédito? | Fuente: Unsplash

Para darnos una idea, el costo promedio de rentar en la capital asciende a 22 mil pesos mensuales. Por supuesto, este costo suele repartirse entre roomies y/o añadidos; no obstante, sigue siendo muy caro a comparación del resto del país.

Por ende, al liquidar estas cantidades con tarjeta de crédito, te expones a tener que saldar una tasa de interés altísima al menor retraso o descuido que tengas con la fecha límite de pago de tu cuenta.

Y por otro lado, en cuanto a las virtudes, domiciliar tu pago de renta directamente a tu tarjeta de crédito te ayuda a olvidarte de filas en el banco, complicaciones con tu banca móvil y retrasos que te puedan generar problemas con el propietario de la vivienda.

No obstante, para aprovechar este beneficio, debes tener especial cuidado en la fecha de pago de la renta establecida en tu contrato. Un tip: procura acordar que el pago quede agendado un par de días posteriores a la fecha de corte de tu tarjeta. Así tendrás un lapso extra para evitar retrasos engorrosos y podrás olvidarte de deudas insoportables.

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