Lecciones que he aprendido para llegar sin problemas a fin de quincena

Si se te está complicando el fin de quincena, échale un ojo a estas soluciones
El fin de quincena no tiene por qué ser malo | Foto: Pexels

De un tiempo para acá, llegar a fin de quincena se me empezó a complicar terriblemente. El pago de la renta, las deudas de mi tarjeta de crédito, el pago de mi plan de telefonía y demás gastos se acumulaban hasta dejarme en ceros.

Por fortuna, en el último par de meses esta situación cambió a raíz de algunas lecciones que aprendí de mi propia desgracia.

Lo primero que hice para revertir esto fue definir mis prioridades. ¿Realmente uso el total de GB de mi plan telefónico? ¿Necesito adquirir tal artículo solo para complacer un capricho momentáneo?

Define tus prioridades: ¿realmente necesitas gastar en eso? | Foto: Pexels

Hacerme este tipo de preguntas me ayudó a reducir mis gastos. Ahora estaba más consciente de lo que realmente necesitaba y podía actuar en consecuencia.

Así reduje mis deudas en la tarjeta de crédito, cambié mi plan de telefonía por uno con menor costo (de cualquier manera nunca le sacaba provecho a los GB que me ofrecía el anterior) y pude organizar mejor mis finanzas.

Por otra parte, aprendí a hacer un presupuesto. Me di cuenta que uno de mis mayores problemas era no llevar un control sobre mi dinero. Prácticamente gastaba conforme se presentaba la ocasión, sin detenerme a pensar en las consecuencias a futuro.

Hacer un presupuesto te ayudará a controlar tus ingresos y gastos | Foto: Pexels

Entonces, decidí llevar un registro preciso de mis ingresos y gastos. Así pude definir porcentajes y evitar quedarme en ceros al final de la quincena. Si un gasto no estaba contemplado en el presupuesto, mejor lo postergaba para el registro del siguiente mes, por mencionar un ejemplo.

La última lección que aprendí fue la más dura, pues implicó desarrollar una habilidad que nunca fue mi fuerte: comprar comida en la calle es mucho más costoso que cocinar en casa.

Si cocinas tu propia comida, puedes planear la porción para varios días y evitar la fuga de dinero que representa comprar alimentos preparados todos el tiempo.

Estas fueron las tres lecciones más valiosas que aprendí para llegar a fin de quincena sin complicaciones, pero, si tienes otro consejo, por favor déjalo en los comentarios, todas las aportaciones servirán.

Si quieres conocer más información como ésta, síguenos en Oink-Oink.

ANUNCIO