¿Invertir es tan fácil que un hámster puede hacerlo?

Hay experimentos que usan animales para seleccionar activos aleatoriamente, y han superado a inversionistas profesionales
Fuente: Pixabay

A finales de septiembre, fue noticia que un hámster de nombre Mr. Goxx se convirtió en una estrella de la inversión en criptomonedas, pues su portafolio, que inició a operar en junio, a esa fecha tenía ganancias del 20%, superando a Warren Buffett, a Bitcoin, o al índice S&P 500. ¿Es en realidad invertir tan sencillo?

Mr Goxx es un hámster que vive en una oficina de tecnología en Alemania, y  hace “su selección” de criptomonedas corriendo dentro de una rueda, que selecciona una criptomoneda en particular. Luego, corre dentro de uno de dos túneles, que ayudan a decidir si el activo de compra o se vende. 

Mr. Goxx, el hámster de las criptomonedas || Fuente: Especial

Los hámsters que invierten en criptomonedas son un nuevo experimento para una vieja teoría que sostiene que la aleatoriedad es tan sostenible como cualquier selección de un experto.

Por ejemplo, en un libro de 1973, A Random Walk Down Wall Street, el economista Burton Malkiel escribió que un mono vendado de los ojos tirando dardos podría construir un portafolio que se comportara tan bien como uno seleccionado cuidadosamente por expertos.

Este experimento fue probado en 2018 por escritores del Wall Street Journal, y el portafolio de los monos vendados venció a los profesionales por un 27%.

Es mejor proceder con cautela al invertir || Fuente: Pixabay

Ahora, estos son experimentos particulares, y de ninguna manera deben universalizarse, ni debe asumirse que la aleatoriedad es lo que debe primar en nuestras operaciones de inversión.

Más bien debemos comprender los ciclos del mercado más allá de selecciones aleatorias, donde también existe la posibilidad de que los mercados vayan a la baja generalizada, aunque estos experimentos no serán mediáticamente famosos.

En los hechos, es necesario asumir cierta humildad intelectual y reconocer que no sabemos que no sabemos en vez de querer sentirnos muy inteligentes, pues como advierte Peter Lynch, si nos sentimos muy inteligentes con mercados alcistas, podremos sentirnos tontos en mercados a la baja. Recuerda: es tu dinero.

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