Estas son las trampas emocionales en las que caes al invertir

Los inversionistas individuales deben cuidarse de que sus emociones los manejen al tomar decisiones
Fuente: Pixabay

¿Estás entrando a invertir por tu cuenta? si es así, debes saber que no solo hay componentes financieros por detrás, sino psicológicos, y por esa razón, debes aprender a dominar tus emociones. Aquí te explico las trampas emocionales en las que sueles caer.

El número de inversionistas individuales está creciendo en todo el mundo, y México no es la excepción. Este inversionista no profesional invierte dinero proveniente de sus ingresos y suele ver pérdidas si no es cauto con su manejo del riesgo. Estas pérdidas pueden estresarlo y llevarlo a entender que su tolerancia al riesgo es baja.

No es tu genialidad o falta de ella, es el mercado || Fuente: Pixabay

1: Mercados alcistas y bajistas

Los mercados alcistas alteran nuestros sentimientos haciéndonos pensar en tomar más riesgos de los que podemos soportar. Nos lleva a la euforia. Aquí cabe recordar una de las máximas de Peter Lynch para invertir: no creernos muy inteligentes en tiempos de mercados alcistas, porque nos sentiremos tontos cuando caiga. Por ejemplo, después de marzo de 2020, prácticamente cualquier activo de renta variable que hubieras comprado y mantenido hasta ahora te habría dado rendimientos extraordinarios. Comprar ahora no te garantiza esos rendimientos y hasta puedes ver caídas en los próximos meses.

Los mercados bajistas también influyen sobre nuestros sentimientos, y de la euforia pueden llevarnos al miedo. Estos mercados pueden ser más difíciles de sobrellevar, pues los inversionistas ven sus activos de renta variable perder valor, mientras los activos de renta fija acrecentan sus retornos. En estos tiempos, es difícil elegir si comprar acciones baratas, o comprar bonos a mayores tasas.

También es necesario ser estratégico en cuándo se compra || Fuente: Pixabay

2: Mal tiempo para invertir

Los inversionistas individuales pueden tomar malas decisiones llevados por la euforia o el miedo. La euforia por ejemplo al ver noticias de alguna empresa, o que una acción subió en un día de forma extraordinaria, lo que los lleva a comprar, haciendo el precio subir aún más en el corto plazo. Pero también el miedo ante malas noticias, o caídas, en donde venden y baja el precio aún más. El miedo también nos aleja de oportunidades atractivas de inversión, como comprar en las caídas.

Es necesario pensar de forma racional y realista para evaluar a fondo las ideas de inversión y rechazar las que no concuerden con nuestro objetivo y portafolio. Reaccionar a las noticias puede ser una señal de que nuestras decisiones son tomadas por la emoción y no por el pensamiento racional.

Las caídas son momento de comprar, no de vender (si el activo está por debajo de su valor fundamental) || Fuente: Pixabay

3: Comprar caro y vender barato

Muchos inversionistas novatos compran activos en el pico y por euforia, solo para vender tras su desplome luego de que el mercado corrigiera el precio inflado por la euforia de otros minoristas. Entonces, venden por miedo o ante la recapitulación de que podrían no volver a ver el activo ni en el precio al que entraron.

Así, es necesario evitar comprar activos en máximos (a no ser que tengas una visión de largo plazo y entiendas lo que estás haciendo), no comprar por euforia esperando tener los mismos resultados (rendimientos pasados no garantizan rendimientos futuros), y nunca comprar con base en las noticias. La égida es comprar en el rumor y vender en la noticia, y si compras en la noticia, estás pagando las ganancias de quien compró con antelación. Ojo, nada excluye que los activos puedan romper otra vez su máximo histórico, pero si compras acciones sin fundamentales que justifiquen su precio, vas a tener muchas pérdidas.

Invertir requiere educarse y eso incluye controlar tus emociones. Sigue los canales oficiales de Oink Oink para más novedades.

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