Conversión de gasolina a gas: ventajas y desventajas

Pensar en invertir en una conversión de gasolina a gas licuado o natural es cada vez más común
Fuente: Pixabay

Tomando en cuenta que el precio de la gasolina es, por momentos, bastante elevado, pensar en invertir en una conversión de gasolina a gas licuado de petróleo (LP) o gas natural (GNV) es cada vez más común. 

Actualmente el costo promedio de la gasolina en México es de 20 pesos, mientras que el del gas va de los 9 a los 13 pesos. Es decir, el desembolso anual en gas natural vehicular es hasta 50% inferior al de gasolina. 

Sobre todo por el ahorro económico, esta conversión se vuelve aún más factible en vehículos de uso constante como taxis, servicio de transporte público, mensajería, reparto de mercancías, etcétera.

Por el ahorro que representa, pensar en invertir en una conversión de gasolina a gas licuado o natural es cada vez más común | Fuente: Pixabay

Ventajas 

  • Con el sistema a gas se ahorra hasta 50% frente al uso de gasolina, sin afectar las condiciones del motor. El ahorro promedio que logra un vehículo convertido a gas es cercano a los 400 mil pesos mensuales.
  • Genera 76% menos de contaminación. Esto se debe a que el gas libera vapor de agua. Además de que el gas al quemarse dentro del motor no libera carbón.
  • Se ha observado que esta conversión alarga la vida útil del motor.

Desventajas 

  • En automóviles de tercera y cuarta generación se pierde entre un 7% y un 8% de potencia. Mientras que en los de quinta generación se pierde entre el 4% y el 5%.
  • En los carros pequeños se pierde espacio en el baúl.
  • Al colocar un cilindro muy grande se puede ver afectada la suspensión
  • Cuando se instalan cilindros grandes el carro pierde capacidad de peso y puede disminuir su rendimiento. 

Con el sistema a gas se ahorra hasta 50% frente al uso de gasolina, sin afectar las condiciones del motor | Fuente: Pixabay

¿En qué consiste la conversión de gasolina a gas?

Para que un motor de gasolina funcione con gas, simplemente se añade un sistema de alimentación en paralelo. El coche conserva la instalación de gasolina y en cualquier momento se puede cambiar de uno a otro combustible.

La conversión consiste en colocar un depósito de gas, este se suele montar en el hueco de la llanta de refacción. También se colocan canalizaciones hasta el vano motor, la boca de llenado de seguridad y las válvulas de gas, entre otras piezas. 

El hecho de hacer la conversión a gas no significa que el coche no pueda volver a quemar gasolina, por el contrario, se recomienda encender y apagar el vehículo con gasolina para evitar que se dañe

Es importante recalcar que, si vas a hacer esta conversión a tu vehículo debes asegurarte de que quien lo haga sea un profesional. También verifica que  los elementos del montaje sean de primera mano y por último, realiza un mantenimiento constante

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