¿Existe un componente ético al invertir mi dinero?

Hay quienes dicen que no hay ética posible en capitalismo; nosotros diferimos
Fuente: Pixabay

Quienes pensamos que los mercados libres son una forma eficiente y ética de distribuir recursos escasos, no vemos grandes problemas en invertir nuestro dinero. Te contamos cuáles son los componentes éticos de estas operaciones.

En general, las operaciones económicas son altamente amorales, lo que implica que al sistema de la economía no le importa si pensamos si las operaciones son buenas o son malas. Lo que importa son las operaciones de pago o las decisiones de abstenernos de hacer ciertas compras.

Sin embargo, esto no impide que cada persona juzgue desde sus valores si las operaciones coinciden con su forma de vida o expectativas de cómo debería de ser el mundo.

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Y en este sentido, aquí está el punto ético más importante al invertir, pues al hacerlo estamos confiando nuestro dinero a empresas que desarrollan proyectos que se materializarán en algún punto.

En este sentido, hay quienes solo revisan la rentabilidad y proyecciones financieras, que son un componente muy importante. Sin embargo, para otras personas es importante pensar en si la empresa no lleva a cabo actividades fraudulentas o de corrupción, o si sus prácticas medioambientales o laborales son cuestionables.

Y por otro lado, queda pensar si las empresas en las que invertimos coinciden con nuestro proyecto de vida. Es decir, personas comprometidas con el feminismo, con el medio ambiente, con las causas LGBT, con el vegetarianismo, o con otras causas sociales tal vez se sientan incómodas apoyando con su dinero a empresas que no coinciden con sus causas.

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Hay quienes no invertimos en Cetes porque no confiamos en el gobierno (y preferimos la deuda a renta fija en el sector privado), y habrá quienes no inviertan en empresas que contaminan los ríos mexicanos o cuya huella de carbono es excesivamente alta.

Hay personas que piensan que no hay consumo ético en capitalismo. Aquí es necesario puntualizar: el mercado nos permite a través del sistema de precios descubrir y satisfacer las necesidades del prójimo sin necesidad de violencia. Poco ético es pedir la redistribución de los ingresos de quienes trabajan y producen (donde necesariamente hay violencia o amenaza de), o vivir de robado, que es algo similar.

De este modo, es importante no estar preguntando “¿en qué empresa invierto?” a cada oportunidad, y mejor investigar por cuenta propia para que el portafolio se adecúe a nuestras necesidades financieras, pero también al mundo que queremos construir. Sigue Oink Oink para más novedades.

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