¿Por qué los caprichos de los millonarios ayudan a la sociedad?

Si te sigues quejando porque Jeff Bezos gastó millones de dólares en viajar al espacio en vez de donar su dinero, pasa a leer
Fuente: Especial

Este mes estamos atestiguando cómo la industria privada está inaugurando lo que podría ser una nueva era en el turismo espacial. Sin embargo, hay críticas moralistas en las que se acusa de capricho estos logros, y se reprocha a estas personas de no haber donado a las personas pobres (aunque tengan fideicomisos millonarios para estos fines).

En contexto, Jeff Bezos se gastó 5.5 mil millones de dólares por estar en el espacio durante 4 minutos, y Virgin Galactic de Richard Branson piensa cobrar 250 mil dólares por persona que viaje al espacio.

Jeff Bezos y su tripulación discutiendo la experiencia de viajar al espacio || Fuente: Especial

Por esta razón, estos caprichos nos benefician

Sin embargo, este dinero no quedó desperdiciado. Necesitó décadas de desarrollo e investigación, además de que movilizó recursos, creando empleos para alcanzar este fin. Se activan actividades económicas, creando empleos para satisfacer estos sueños. Los millonarios no tienen bóvedas de dinero en efectivo: invierten su dinero y con eso crean empleos.

Estos caprichos disparan innovación, crean oportunidades de negocio, generan empleos, y democratizan el acceso a las masas de lo que hoy nos parece descabellado.

Por ejemplo, hace un siglo los hermanos Wright invirtieron menos de mil dólares (unos 28 mil actuales, considerando la inflación), que aunque no es tan impresionante, no es una cifra que en ese entonces muchas personas tuvieran. Ni tampoco se veía como algo cercano que los vuelos fueran a ser accesibles para las masas. Un siglo después, los vuelos llegaron para quedarse. ¿Otro ejemplo? Investiga los exagerados precios de los celulares y pantallas planas a inicios de los años 2000 contra los actuales. Los productos actuales son más sofisticados y baratos.

Los millonarios no tienen bóvedas de dinero en efectivo: invierten || Fuente: Oink Oink

Muy posiblemente ahora es inaccesible para muchos de nosotros viajar al espacio en este momento. Sin embargo, la innovación y la competencia podrían hacerlo cada vez más accesible en el futuro, aún si nosotros no estamos vivos para verlo.

Donar dinero no es la solución

Los críticos señalan que ese dinero debería ser donado a la caridad están perdiendo de vista que regalar dinero no crea empleos, salvo los de quienes administran las donaciones. Este modelo aplicado ad absurdum supone que quien es pobre se quede pobre.

Esto aplica tanto para las donaciones privadas como para los subsidios gubernamentales: no hay incentivos generalmente para salir de ellos (dejar las condiciones de marginalidad). Así, por eso Milton Friedman señalaba que el indicador de éxito de los programas sociales debía ser cuántas personas salieron de ellos, y no cuántas entran. Esta condición mantiene pobres a los pobres, lo que permite a algunas personas, como los políticos, lucrar con esta situación, pues más personas vulnerables recibiendo subsidios aumenta sus votos.

La apertura comercial ha democratizado bienes y servicios otrora impensables || Fuente: Pixabay

En contraposición, la inversión crea empleos, ayuda a producir riqueza y ayuda a mejorar la vida de todos, incluyendo a las personas más vulnerables.

Como apéndice, quienes denuncian que los millonarios no pagan impuestos pese a que se hicieron más ricos, la razón es que no han convertido sus activos a efectivo. En este sentido, tienen el dinero invertido y no en liquidez. Y esas inversiones se gravan solo hasta que se vende.

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