¿Cómo puedo abrir un negocio con poca inversión y no fracasar?

Así puedes crear un negocio con poca inversión
(Imagen: pixabay)

Algo evidente es que no se puede emprender por cero pesos pero sí se puede hacer por poco dinero, pero algo deberás desembolsar.

Incluso sí sólo invirtieras tiempo en tu proyecto, eso ya sería un costo, de horas, que trasladadas a términos financieros podría equivaler a lo que se conoce como coste de oportunidad, que, a grandes rasgos sería aquello que dejarías de ingresar si te dedicas a otra cosa que te da un cierto rendimiento. Concretando: si quieres emprender, algo tendrás que invertir.

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Puede ser mucho o poco dinero, dependiendo de diferentes factores que deberás evaluar: sector al que te vas a dirigir, si tendrás o no empleados, si tendrás o no estructuras de cualquier tipo, si optas por vender productos y/o servicios, si sólo desarrollas y externalizas otras funciones, si decides ser empresario individual o alguno de los muchos tipos de sociedades mercantiles que existen.

¿Cuánto dinero te va a costar emprender?

Un detalle muy importante: antes de lanzarte, debes echar cuentas de cuánto te va a costar emprender y de cuánto dinero necesitarás cada mes para seguir caminando una vez que abras tu negocio.

Es muy habitual que una vez que decides emprender, te topes con imprevistos económicos, por llamarlos de alguna forma, porque imprevistos siempre tendrás, pero muchos de ellos los puedes evitar a priori.

Independientemente de a qué actividad te dediques, hay una serie de partidas que siempre tendrás que cubrir y otras que serán necesarias según el tipo de negocio y el sector al que te dirijas.

Por ejemplo, los gastos administrativos para ser autónomo o constituirte en sociedad o el IVA correspondiente a las inversiones que hagas, que, es cierto, luego podrás recuperar, pero que primero debes desembolsar o los seguros de responsabilidad o los específicos de tu actividad. O los avales que, en la mayoría de los casos, necesitarás aportar. ¡Y cómo no! El muchas veces olvidado y desterrado colchón de tesorería con el que, sí o sí, deberías contar.

Éstas son sólo algunas de las partidas que no deberías obviar por nada del mundo. Pero hay otras más que, dependiendo de a qué te dediques, también deberás tener muy presente en tus planes.

Por ejemplo, si tu actividad requiere de un local, una partida obligada será la mensualidad del alquiler, así como las fianzas de varias mensualidades que, en la mayoría de las ocasiones, te exigirá el propietario del establecimiento. O si el local requiriera obras de acondicionamiento. En esos casos, ya no sólo deberías contar con los gastos relativos a las obras en sí, sino también al proyecto de obra y a los permisos y licencias obligatorios.

¿Crear un proyecto web?

Para desarrollar tu proyecto web, puedes hacerlo por tu cuenta, utilizando empresas que te ofrecen una plataforma en alquiler. También puedes contratar los servicios de una empresa especializada que se encargará de hacer todo el desarrollo de esa web corporativa, blog, plataforma o tienda online, además de un asesoramiento especializado.

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