¿Qué significa para las finanzas públicas que Pemex utilice las reservas del Banxico?

Los ingresos petroleros están lejos de llegar a lo esperado en el Presupuesto 2020, y el 2021 parece que no será la excepción
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Este miércoles supimos que el Consejo de Administración de Petróleos Mexicanos (Pemex) estará explorando la posibilidad de que el Banco de México (Banxico) invierta sus reservas internacionales en bonos de deuda de Pemex para resolver sus pasivos, así como los vencimientos programados en los próximos tres años, que ascienden a casi 31 mil millones de dólares.

¿Cuál es el rol de Pemex?

El gobierno acual de México está apostando porque el petróleo sea el motor de desarrollo del país. Por ejemplo, para el 2020, se esperaba que los ingresos petroleros representaran un 16% del aporte a las finanzas públicas, que es cerca de un billón de pesos. No obstante, la realidad nos dio un espaldarazo y los ingresos petroleros quedaron por debajo de lo esperado.

Mientras que hace más de medio siglo apostar por Pemex podría haber tenido sentido, hoy con la pandemia y el hecho de que el mundo quiera alejarse de los combustibles fósiles, el petróleo dejó de ser negocio.

Para el 2021, en el presupuesto para 2021, nuevamente se repite la expectativa de que Pemex aporte un billón de pesos, produciendo 1.9 millones de barriles diarios, que se vendan en 42 dólares cada uno, y que el dólar siga en 22 pesos.

A resumidas cuentas, la deuda de Pemex ha crecido a lo largo del año, aunque según el último reporte ya empezó a recuperarse. Pemex en vez de dejar un superávit a las finanzas públicas está dejando un faltante de casi medio billón de pesos.

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¿Qué significa que Pemex pida las reservas de Banxico?

El Subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio, considera que si el Banxico incierte sus divisas en títulos de Pemex, podría tener rendimientos mayores que otros títulos, dada la tasa de interés. A su vez, Rocío Nahle, titular de la Secretaría de Energía, considera que es una excelente propuesta, que refleja el cambio que impulsa el gobierno.

Una de las cuestiones a tener en cuenta es que los bonos de Pemex ofrecen rendimientos más altos porque los riesgos de invertir ahí son mayores. Si los fines de Pemex son difíciles de cubrir, las reservas del Banxico podrían perderse.

Esta inversión podría dirigirse a pagar la deuda de Pemex, mientras la empresa redefine su plan de negocios.

En este sentido, la empresa cuenta con deudas por 2 billones 476.1 mil millones de pesos, que son 24.9% más con respecto al fin de 2019. Asimismo, el 28% de la deuda de Pemex vencerá en los próximos tres años.

Las reservas internacionales sirven como salvaguarda de la economía mexicana, así como de nuestro peso. Estas reservas sirven para que el país pague sus pasivos en deuda extranjera, así como sus compras con el extranjero.

Usar las reservas internacionales para financiar a Pemex podría suponer que el peso pierda su estabilidad. No en vano a Pemex le asignaron calificación de bono basura. Con el tipo de cambio más caro, irán al alza las cosas que compramos y que requieren productos hechos en el extranjero, y por eso nos afectaría esta decisión en caso de materializarse.

La buena noticia es que los artículos 19 y 20 de la ley del Banco de México prohíben que se tomen estas medidas, pues las reservas pueden invertirse sólo en activos de primer orden a cargo de entidades extranjeras. Si el gobierno no viola esta disposición y respeta la ley, no tenemos de qué preocuparnos. Lo que sí alarma es que secretarías de gobierno digan abiertamente que esto es una “buena idea”

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¿Qué le espera a las finanzas públicas en México?

Este año, para poder cubrir los faltantes que hubo entre el presupuesto proyectado en el Paquete Económico 2020, el gobierno tuvo que echar mano del fondo de estabilización macroeconómica y de los fideicomisos.

No obstante, no habrá de donde obtener estos recursos para el próximo año, razón por la cual invertir en Pemex puede ser una decisión que lastre aún más las finanzas públicas en vez de aligerar la carga.

El Banco de México otorgará este año sus remanentes para aliviar las finanzas públicas. No obstante, tiene 400 mil millones de pesos de pérdidas generadas en ejercicios anteriores por sanear.

Aunque este año aumentó la recaudación de forma excepcional en ISR e IVA, esto no se debió al crecimiento económico, sino a la persecución de los contribuyentes, o a la posposición de devoluciones.

Es por esto que los problemas fiscales para el gobierno podrían empezar el próximo año si no hay un alza sostenida en los precios del petróleo o una reforma tributaria, cuestiones que no se ven en el horizonte.