¿Qué pasaría si limitamos legalmente los salarios de los jugadores de fútbol?

Frente a los comentarios del presidente AMLO, es interesante responder estas preguntas desde la teoría económica
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El día de ayer, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, criticó que a pesar del momento económico en la pandemia se mantengan los salarios de los futbolistas y otros atletas.

Al presidente declaró:

“Que se viva en la justa medianía, no con las extravagancias que han caracterizado a los gobiernos y a las sociedades del mundo, los lujos. Con esto del Covid, hasta en el deporte, ¿Le van a seguir pagando a un deportista tanto para que tenga uno, dos, tres, cuatro, cinco o 10 Ferraris en un mundo tan desigual?”

El comentario del presidente está fuera de lugar, sobre todo porque se trata de salarios generados en el sector privado, y a quien le compete el tema es a su empleador, y no al sector público. Sin embargo, esto puede ser un experimento interesante para pensar como economistas, y para ello, tenemos qué responder el porqué los salarios de los deportistas son tan altos, y luego, qué pasaría si limitamos sus salarios.

¿Por qué los salarios de los deportistas son tan altos?

Regularmente podemos escuchar al clásico amigo que se queja porque un futbolista gana cifras extraorbitantes por patear una pelota, mientras que hay médicos, profesores o abogados que no pueden alcanzar esos salarios ni en sus sueños, “¿cuáles son las prioridades de una sociedad así?”, nos dirá.

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Tenemos que pensar que el hecho de que estas profesiones tengan un menor valor de mercado no es igual a que tengan un valor ético bajo, o que no sean importantes para la sociedad.

Si queremos que las clases de física o las consultas médicas sean accesibles al mayor número posible de gente, querríamos que haya salarios asequibles en la medicina o en la enseñanza, para que los hospitales y las escuelas se permitan pagarlos, pues si estas profesiones ganaran tanto como los futbolistas, las escuelas y hospitales no podrían tener tantos empleados. En un escenario así, sólo una élite podría tener consultas o aprender termodinámica.

Ahora, los salarios de los deportistas profesionales son tan altos porque son únicos entre muchos otros aspirantes a ocupar su lugar, porque atienden a públicos grandes. Sus empleadores pueden permitirse pagar esos salarios gracias a la publicidad y al negocio mismo del fútbol (venta de boletos, torneos…), que la sociedad valora lo suficiente como para tener a un Neymar.

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¿Qué pasaría si limitamos el salario de los futbolistas?

Supongamos que el presidente tiene razón y debemos aspirar a tener una sociedad en la que todos ganemos lo mismo, nadie destaque, y le pongamos límites a las profesiones para que no haya desigualdad, y que además se aprueba una medida legal para que esto sea realidad.

Tal vez el primero en alegrarse sea ese amigo que se la vive quejándose sobre los salarios de alguien que patea pelotas, pero las consecuencias podrían venir si alguien del extranjero le ofrece mejores condiciones a los jugadores mexicanos, que se irían cuando el salario local no satisfaga sus expectativas, y si el trato se concreta, el jugador tendría los mismos o hasta más ingresos que antes.

Además, pagaría impuestos en otro país, yéndose esos ingresos de México. Por si fuera poco, con menores salarios, posiblemente habría jugadores nacionales que se conformen con menos dinero, pero que no sean tan buenos. Por último, podría haber consecuencias en la publicidad y venta de mercancía relacionada con el fútbol, pues menos gente querría comprarla (y se afectaría a la gente que vende estos productos).