¿Por qué ya no es válido decir que el dólar se devaluó?

Toma nota, para que evites usar esta palabra en tu vocabulario sin el significado correcto
Imagen: Pixabay

La devaluación es una idea que está muy presente entre los boomers y la generación X. Sin embargo, hoy en día ya no es correcto invocarla para quejarnos sobre el precio del dólar, te decimos porqué.

Tipo de cambio fijo

Desde 1954 y hasta diciembre de 1994, el gobierno mexicano pasó por varios esquemas cambiarios en los que las autoridades fijaban cuál iba a ser el precio del dólar.

Como el dólar no fluctuaba de precio todos los días, sino que su precio permanecía por años fijo, había distorsiones en el mercado que implicaban que el peso quedara sobrevaluado con respecto al dólar.

Esto quiere decir que el dólar era más barato de lo que debería ser, por lo que terminábamos con un efecto curioso: que la gente usara los dólares como refugio de valor y sacara a la circulación los pesos.

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Para paliar estos problemas, las autoridades monetarias debían reajustar el precio del dólar, pasando de una sobrevaluación del peso a una devaluación. Como el precio no iba fluctuando como los mercados requerían, el movimiento de devaluación, que regularmente venía en medio de una turbulencia económica, era muy fuerte.

¿Por qué ahora flota el dólar?

Esto llegó a su fin luego de la crisis del efecto tequila, que pasó mientras el gobierno del presidente Carlos Salinas estuvo jugando con la oferta monetaria y el crédito mientras el dólar estuvo fijo en 4 (nuevos) pesos por dólar.

Al tomar posesión Ernesto Zedillo, tocó hacer los ajustes pertinentes para que como hoy, el precio del dólar estuviera en flotación libre (pasó de 4 a 7 pesos de un golpe), a saber, de acuerdo con la oferta y demanda internacional del peso y del dólar.

Para que el dólar suba o baje de precio hay factores más complejos, como la solidez de nuestra economía, los anuncios del Banco de México y de la Fed, así como de la demanda de nuestras monedas en el mercado internacional. Además, los deslices del gobierno también pueden hacer que se deprecie la moneda (pero es difícil hacer que se aprece a base de declaraciones).

 

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