¿A qué se deben los apagones que experimentó México?

¿Es falta de autosuficiencia energética o autosabotaje?
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Esta semana destacaron apagones sorpresivos y programados en la energía eléctrica, que respondieron al frío ártico en Texas, y que obligó a producir menos energía eléctrica en México. Te decimos a qué se deben los apagones.

Gas natural

Una parte de la energía eléctrica que se produce tanto por el gobierno como los privados en México es a través de ciclos combinados, que operan a base de gas natural. Este gas puede venir tanto de Petróleos Mexicanos (Pemex) o de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), quienes pueden extraerlo o importarlo.

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Como el frío ha implicado que se congelaran los ductos de distribución, los generadores no han podido producir la energía necesaria para distribuir.

También ha disminuido la producción de gas de Pemex, pese a que en la última década no ha disminuido la inversión a la división de exploración y producción.

Ductos y almacenaje

Mientras que la CFE y el gobierno argumentan que la red de gasoductos está atada a Estados Unidos, es necesario destacar que esta red mejoró la conectividad. Por otro lado, hay una concentración en la intermediación fronteriza para Pemex y para la CFE no para los privados.

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Mientras que acusar al gobierno anterior de generar problemas de dependencia, lo cierto es que la pasada administración diseñó una política de almacenamiento que ha venido siendo ignorada en los últimos dos años.

Por ideología, el gobierno actual ha estado cancelando o retrasando la aprobación de los proyectos de la iniciativa privada en materia de almacenamiento de gas. Por ejemplo, el Proyecto FSRU Pajaritos, cancelado en enero de 2019, o cuando el Centro Nacional de Control de Gas Natural (Cenagas) indicó que retomaría los proyectos de almacenamiento estratégico propuestos por el gobierno pasado, pero no continuaron. Estos últimos implicarían usar cavernas salinas para almacenar 5 mil millones de pies cúbicos de gas natural.

En estos momentos, Pemex está desviando la producción de gas natural hacia la CFE para reabastecer la demanda, por lo que se pidió que los usuarios de gas natural disminuyan su consumo doméstico.

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No se compraron coberturas

Los futuros son operaciones bursátiles que permiten a quien lo necesita comprar bienes en un mercado a un precio fijo para protegerse de las fluctuaciones en el futuro.

Así, con el Frente polar en Texas, los precios pasaron de 3 dólares por millón de BTUs a 9 mil dólares, con lo que la CFE decidió no pagar esos precios. Aunque la CFE tiene futuros, las cláusulas en Texas indican que por fuerza mayor podrían subir los precios sin previo aviso. Además,  el Estado de Texas tiene prioridad por encima de México.

Sin embargo, para protegerse la CFE también pudo haber recurrido a coberturas, que son estrategias que buscan minimizar las pérdidas.

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La reforma a la industria eléctrica como contexto

Recientemente, el presidente López Obrador presentó una reforma para modificar el orden de prelación en el suministro eléctrico para quitarle participación a los privados que venden energía por subastas a la CFE y darle primacía al monopolio también en la generación.

Esta es energía solar y eólica, y es mucho más barata que la que produce la CFE a base de gas. Curiosamente, estas fuentes no se detuvieron al detenerse el suministro de gas natural, pues no lo requieren.

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Hay otro problema, y es que Petróleos Mexicanos (Pemex) tiene una producción de combustóleo casi a la par con la de gasolina. El combustóleo ya no puede ser vendido a los compradores habituales, pues múltiples países lo han prohibido por ser contaminante y Pemex se está quedando con grandes reservas.

En este contexto, el gobierno actual quiere aprovechar este recurso para producir energía eléctrica, sin importar cuán contaminante o costoso sea. En este sentido, que Manuel Bartlett, titular de la CFE culpe al cambio climático de esta situación mientras el gobierno quiere producir electricidad con carbón o combustóleo es contradictorio y absurdo.

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Así, el gobierno está desplegando una estrategia de mentiras y desprestigio contra la iniciativa privada para consolidar en la opinión pública la idea de que es más costosa, que recibe subsidios, y que lo más conveniente es tener un monopolio público para preservar la soberanía energética.

No olvidemos que este sexenio inició con una escasez de gasolina porque el gobierno cegado por la ideología dejó de importarla, mientras se excusaba diciendo en que estaba combatiendo el robo de combustible. Los reportes por lo pronto no dejan de ir a la baja en ese rubro.

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