¿Por qué una decisión de Disney podría cambiar la industria del ‘streaming’?

Netflix es una de esas compañías que tuvo uno de los mejores desempeños económicos en los tiempos recientes. Nada más para que se hagan una idea, el valor de las...
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Netflix es una de esas compañías que tuvo uno de los mejores desempeños económicos en los tiempos recientes. Nada más para que se hagan una idea, el valor de las acciones de esta compañía de ‘streaming’ creció en un 8 mil 500 por ciento.

Gran parte de su éxito se debió a un modelo de negocio que le permitió capitalizar sobre los millones de consumidores de las compañías de cable que encontraron en la plataforma de internet una alternativa más barata y práctica. Se estima que, sólo en Estados Unidos, 35 millones de personas dejaron la televisión por cable en la última década.

¿Cómo logró posicionarse Netflix como el rey del ‘streaming’? A partir de una idea muy simple pero bastante eficaz: arrendando los derechos de reproducción de las películas y series que otras compañías producían.

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Así, tejió alianzas con productoras como Disney o NBC. A cambio de una pequeña tarifa, Netflix adquirió los derechos para transmitir contenido muy popular, como las películas de ‘Los vengadores’ o series de comedia como ‘The Office’ y ‘Friends’.

Hasta muy recientemente, Netflix era prácticamente la única interfaz que otorgaba este tipo de servicio de ‘streaming’. Disfrutó por mucho tiempo de virtualmente nula competencia. Al grado de poder hacerse de una base de suscriptores de alrededor de 149 millones de personas. Más de lo que cualquier compañía de cable podría presumir.

Pero parte de este modelo de negocio que Netflix logró construir con otras compañías productoras, como Disney, se verá modificado. Y la razón es que muchas de estas compañías están buscando recuperar el control de sus contenidos, para transmitirlos por sus propias plataformas.

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Por lo menos ese es el caso de Disney, quien ya ha anunciado para finales de este año la salida de su servicio de ‘streaming’, donde se transmitirá todo su contenido original, y  posicionarse como competidora de Netflix.

¿Qué significa esto? No sólo una transformación del modelo de negocio que logró favorecer a ambas compañías, sino también un momento de readaptación de la industria en general. En última instancia, pueden ser buenas noticias para los consumidores, porque al abrirse mucho más la competencia por atraer suscriptores a sus plataformas de streaming, las compañías se verán cada vez más obligadas a crear contenido original atractivo, lo que se traducirá en más opciones de entretenimiento para todos.

Con información de Forbes