Esta es la diferencia entre condonar impuestos y dar estímulos fiscales

No son lo mismo y los estímulos fiscales son necesarios en tiempos de crisis
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Parece ser que la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador tiene varias confusiones relacionadas a la economía y al sector financiero, lo cual es bastante riesgoso ante la crisis causada por la emergencia sanitaria del COVID-19, ya que hasta el momento no se han presentado medidas contracíclicas para que la economía no colapse durante y después de la emergencia. Específicamente confunden la diferencia de condonar impuestos y dar estímulos fiscales como medida para proteger las empresas y, sobre todo, los empleos.

Hasta el momento el discurso ha sido tajante: no habrá rescate; no habrá condonación de impuestos y tampoco estímulos fiscales. Por el contrario, el gobierno ha señalado que apoyará a los más pobres y los más humildes, sin embargo, olvida, que muchas de esas personas se emplean en pequeñas, medianas y grandes empresas que podrían quebrar o reducir su planta de trabajadores como consecuencia del congelamiento de la economía por la pandemia de coronavirus.

En ese sentido, el gobierno está resolviendo el problema en lo inmediato, pero al mismo tiempo está generando una bola de nieve que puede afectar fuertemente la economía, ya que corre el riesgo de que el desempleo aumente de forma desmedida. En un escenario como este, no hay subsidio que alcance ni finanzas públicas que resistan un alto nivel de desempleo.

El problema aquí, es que el gobierno confunde la condonación de impuestos con los estímulos fiscales. Los primeros son prácticas que no traen prácticamente ningún beneficio, más que a las grandes corporaciones, que son las únicas que han sido beneficiadas con este tipo de privilegio. Por el contrario, los estímulos fiscales son políticas para mantener a flote a las empresas durante una emergencia, como la que atravesamos, y así evitar que tengan que recortar personal, es decir, los estímulos fiscales son para proteger el empleo.

Bajo la lupa el Impuesto sobre Nómina (Imagen: Especial)

De hecho, como bien señala Antonio Sandoval, en su columna para la revista Alto Nivel, prácticamente las economías economías más importantes del mundo están implementando una serie de estímulos fiscales como medidas contracíclicas para lidiar con la parálisis económica generada por la pandemia de coronavirus, las cuales, de ninguna manera representan una condonación de impuestos. En México, los empresarios, lo que han pedido justamente son medidas contracíclicas que les permita no perder liquidez durante el tiempo que dure la emegencia.

 ¿Qué es la condonación de impuestos?

Básicamente la condonación de impuestos es una práctica en donde se exenta a ciertas empresas del pago correspondiente de sus impuestos con la finalidad de que aumenten su inversión en el país, no obstante, se ha demostrado que la condonación no necesariamente incentiva la inversión y, acaba por dañar a las finanzas públicas. Esta práctica fue implementada por mucho tiempo en México, pero acabó por convertirse en un privilegio de las grandes corporaciones y, en un vacío fiscal para las arcas públicas, solo en 2015, esta práctica evitó que ingresaran en 2015 un total de 72 mil 335 millones 775 mil 366 pesos.

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En ese sentido, el gobierno de López Obrador tiene toda la razón en eliminar la condonación de impuestos. Ya que además nunca beneficiaron a las pequeñas y medianas empresas, que son las que emplean a la mayor parte de los trabajadores en México.

¿Qué son los estímulos fiscales?

Los estímulos fiscales no eliminan los impuestos, simplemente son programas para aminorar las cargas fiscales de las empresas, con la finalidad de que estas mantengan sus operaciones ante escenarios de emergencia con mercados adversos. En ese sentido, una de las principales medidas es diferir el pago de impuestos para cuando pase la crisis.

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Otras medidas pueden ser:

  • Diferir pagos de servicios como luz, agua o predio.
  • Disminuir temporalmente el impuesto por contratación de nuevos trabajadores.
  • Exentar o eliminar ciertos recargos o multas.
  • Reducir temporalmente el impuesto sobre la renta.
  • Entre muchas otras.

Este tipo de medidas funcionan mejor que los subsidios, debido a que protegen los empleos ya existentes dando beneficios temporales a las empresas para que mantengan su liquidez.