¿De qué magnitud es el desplome en la producción de crudo en México?

La extracción de crudo en México lleva 4 meses consecutivos a la baja
Imagen: Especial

El día de ayer, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) publicó los datos referentes a julio con respecto a la producción de crudo en México. Se trata del cuarto mes consecutivo en que hay un desplome.

El dato es que en julio se extrajeron poco más de 1.6 millones de barriles diarios (mbd), con lo que el promedio de enero a junio es de 1.68 mbd, que se aleja de las metas propuestas por Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Se trata, en comparación anual, de una baja del 4.2%, y además es el cuarto mes consecutivo en que disminuye la producción petrolera.

Esto contrasta con que, a pesar de haber aumentado la inversión en infraestructura, no hay posibilidades de incrementar la producción porque simplemente no hay más petróleo en los campos en operación.

De acuerdo con Macario Schettino, que escribe para el medio El Financiero:

“El gran manto del que vivimos por treinta años, Cantarell, está en sus últimos días, aportando 40 mil barriles por día, que no es malo, pero no se compara con los dos millones que produjo en su momento cúspide. El otro gran manto que tuvimos, Ku-Maloob-Zaap, ya entró en franca declinación. Ku parece estable con 80 mil barriles diarios, y Zaap es hoy el campo estrella, con 280 mil. El problema está en Maloob, que se les vino abajo”.

Barriles de petróleo (Imagen: Unsplash)

En cuanto al campo de Maloob, añade:

“Ku-Maloob-Zaap, parece haber entrado ya en declinación acelerada. En el primer semestre de 2018, producía 827 mbd, para el primer semestre de 2019 ya estaba en 769, ahora está en 727. Ha perdido cien mil barriles diarios”. Bueno, en julio la producción del complejo fue de 639 mil, se han perdido otros ochenta mil barriles, y prácticamente todo ocurre en Maloob”.

Podría haber petróleo en otros campos, pero no se han desarrollado. Hay que recordar que extraer petróleo no es tan sencillo como sacar agua de un pozo, pues se requieren inversiones millonarias, que no siempre generan ganancias. Por eso la reforma energética proponía repartir los riesgos entre el gobierno y la empresa privada.

Esta situación compromete los ingresos financieros del país, pues se tenía esperado producir más petróleo, que a su vez ayudara a estabilizar las finanzas públicas. Esto no ocurrió porque se decidió invertir en una empresa que genera más pérdidas que ganancias. Esto ya generó deuda pública equivalente al 12% del Producto Interno Bruto.