¿Cuáles son las diferencias más importantes entre el TLC y el T-MEC?

El 1 de julio entrará en vigor el nuevo tratado comercial entre Estados Unidos, Canadá y México.
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En días recientes, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció la posible visita a la Casa Blanca en Estados Unidos, para reunirse con el presidente Donald Trump. El motivo de la visita sería la de destacar la importancia del nuevo tratado entre los países de América del Norte, el T-MEC, el cual entraría en vigor a partir del 1 de julio, juntándose con el aniversario de la elecciones federales. El T-MEC fue el acuerdo comercial que vino a sustituir al TLCAN, por lo que valdría la pena destacar cuáles son las principales diferencias entre estos dos tratados.

Las reglas de origen

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Como bien se sabe, la fabricación de automóviles es una de las ramas más articuladas en la región de América del Norte. Por ese motivo, una de las mayores diferencias entre estos dos acuerdos tiene que ver con este ramo industrial. Pero, ¿qué son las reglas de origen? Explicado de forma muy sencilla, son los lineamientos que marcan qué porcentaje de todos los componentes que constituyen al automóvil tienen que tener un origen en la región.

En ese sentido, el porcentaje de estos componentes aumentó con el T-MEC. Pasó de 62.5 por ciento a 75 por ciento. Este aumento será gradual, con una fecha límite del 2023. Es decir, las cadenas de suministro regionales tienen que adaptarse para satisfacer estos lineamientos. De no ser así, el automóvil no será considerado como producido en la región y, por ende, será sujeto de aranceles en caso de que quiera ser exportado dentro de la región.

Las nuevas reglas de origen también contemplan un aumento en la integración de acero y aluminio. El 70 por ciento de estos insumos deben ser producidos en alguno de los países de norteamérica. Asimismo, el T-MEC, a diferencia del TLCAN obliga a que el 40 por ciento de la producción del automóvil provenga de trabajadores que ganan salarios superiores a los 16 dólares la hora.

Derechos laborales

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El nuevo acuerdo comercial también obliga a los países firmantes a garantizar varios derechos laborales. Este es un cambio que principalmente aplica para México, pues, de los tres países, es el único que no tiene este mismo piso básico. Entre otras cosas, hace imperativo el aseguramiento de la democracia sindical, las negociaciones sobre contratos colectivos, el aumento del salario mínimo y el mejoramiento del sistema para dirimir conflictos laborales.

Además, en cada país se creará un sistema de paneles laborales, el cual se encargará de vigilar que estos requerimientos se cumplan a cabalidad en los tres países. En México, los cónsules y embajadores serán los encargados de hacer valer los derechos laborales de los trabajadores mexicanos que estén en Estados Unidos o Canadá.

Patentes, cambio climático y comercio digital

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Tres de los cambios más importantes del T-MEC, en comparación con el TLCAN, tiene que ver con tres temas: patentes, cambio climático y comercio digital. En lo que se refieres a patentes, se eliminó un apartado en el que se otorgaba una exclusividad de 10 años en la producción o divulgación de una patente farmaceútica. Esto significaba que sólo el dueño de la patente estaba facultado para su producción y comercialización por el tiempo mencionado, lo que implicaba cerrarle la puerta a medicinas similares más baratas. Con el cambio, la llegada de medicinas genéricas acorta su tiempo de entrada al mercado.

En lo que se refiere a cambio climático, se agregaron nuevas medidas ambientales y mecanismos que las hagan valer. Son una especie de “agregados ambientales” parecidos a los laborales que los países firmantes tienen que cumplir.

Finalmente, se agregó un nuevo apartado sobre comercio digital. Esto era necesario, pues para la época del TLC (1994), las compras en líneas eran prácticamente inexistentes. Con el nuevo acuerdo comercial, se prohíbe aplicar aranceles u otra clase de tarifas aduaneras a productos que se comercialicen vía digital, lo que incluye, entre otras cosas, software, juegos, libros, música o películas.