‘Bonos Bowie’: el legado financiero de la estrella de Rock

David Bowie es mundialmente conocido por su lugar en el olimpo de la música Rock, sin embargo, también fue un pionero en las finanzas
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David Bowie no necesita mucha presentación. Sus aportes a la historia del Rock son legendarios y se encuentra como uno de los músicos más influyentes de la música hasta nuestros días. Sin embargo, ¿sabías que David Bowie también fue un pionero en el mundo de las finanzas? Esta es la historia de los ‘bonos Bowie’, el instrumento financiero que se hizo a la medida del cantante de Rock y que eventualmente dejó un antecedente para otras celebridades.

En el año de 1997, David Bowie, su asesor financiero y el banquero David Pullman llegaron a una idea para generar una fuente de ingreso asociada a la amplia discografía que el cantante ya tenía bajo su cinturón. Pero no buscaban una simple estrategia para vender más discos, por el contrario, querían especular con las futuras ganancias del rockero para obtener flujo de dinero en el presente. Eso llevó a la creación de los ‘bonos Bowie’.

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Los ‘bonos Bowie’ fueron una movida para convertir las canciones del cantautor en valores financieros; es decir, hacer de la música una forma de crédito y un bien de intercambio y especulación. En su momento, fue pionero y revolucionario, pues hasta antes de David Bowie, nadie había sustentado una inversión en las futuras ganancias de un catálogo musical.

Además, también resultaba ser una inversión muy atractiva. Los ‘bonos Bowie’ le prometían a los compradores un rendimiento anual de 7.9% sobre la cantidad invertida, la cual quedaría garantizada y se auto-liquidaría cada año con las ganancias futuras del artista, por un periodo de 10 años. Con estas características, el ‘bono Bowie’ logró que Moody le otorgara una calificación crediticia de A3.

Así, David Bowie logró levantar una inversión de 55 millones de dólares, Con una parte de este dinero buscaba comprar los derechos de su música que estaban en posesión de su antiguo manager, quien tenía el 50 por ciento de los derechos sobre su catálogo.

Algo que resulta muy interesante de la historia de los ‘bonos Bowie’ es que el propio David Bowie fue un visionario sobre su posible destino. En los inicios de los 2000s, el internet comenzaba a masificarse en el mundo y, con ello, también vino la llegada de plataformas para compartir archivos en línea, como Napster. En una entrevista para el New York Times, el rockero inglés diría:

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”La absoluta transformación de todo lo que siempre hemos pensado sobre la música sucederá en los próximos 10 años, y nada será capaz de detenerlo. No veo ningún punto en pretender que no va a pasar. Estoy muy confiado en que los derechos de autor, por ejemplo, dejarán de existir en 10 años, y la propiedad intelectual estará ahí para recibir una paliza…”

“La música en sí misma se convertirá en algo así como agua o electricidad. Entonces, mejor aprovechar estos últimos pocos años porque nada de esto volverá a pasar otra vez. Mejor hay que prepararse para hacer muchos tours, porque esa será la única situación que quedará. Es terriblemente excitante. Pero, por el otro lado, no importará si piensas que es excitante o no; será lo que pasará”.

¿Qué sucedió al final con los ‘bonos Bowie’? Para el 2004, precisamente debido a la expansión del internet, este tipo de instrumentos fueron degradados en su calificación crediticia, casi al grado de ‘basura’. debido a la notoria caída de ventas en la industria musical. Aún así, después de cumplidos los 10 años de caducidad del bono, estos fueron pagados en su totalidad. Sin embargo, esta nueva realidad volvió muy difícil y caro volver a tratar de usar la propiedad intelectual como activo subyacente a un valor financiero.

Con todo, los ‘bonos Bowie’ ampliaron el abanico financiero hasta entonces disponible y le abrió paso a un sinnúmero de creadores que, después del rockero inglés, hicieron sus propios bonos a partir de la especulación con sus propiedades intelectuales. Desde músicos como James Brown y Rod Stewart, hasta otro tipo de creadores, como el autor John Steinbeck de las Uvas de la ira. A la larga, con la extensión de esta figura financiera entre otras personas famosas, el ‘bono Bowie’ se llegaría a conocer simplemente como ‘bono Celebridad’.