¿Cuánto pierden los artesanos cuando les regateas el precio?

El regateo es una práctica común y corriente en México cuando se compra artesanías, frases como: “¿es lo menos?”, ¿cuánto es lo menos? o de plano el “le doy tanto...
Imagen: Especial

El regateo es una práctica común y corriente en México cuando se compra artesanías, frases como: “¿es lo menos?”, ¿cuánto es lo menos? o de plano el “le doy tanto por esto”, son moneda corriente entre los consumidores mexicanos y extranjeros con los artesanos.

Según un sondeo a 285 artesanos del centro de México, realizado por la Red de Artesanos y Productores, para Verne, arrojó que entre el 85 y el 90% de los compradores de artesanías insiste en que se baje el precio. Pero además, el regateo que piden estás personas no es cosa menor, ya que en promedio oscila entre el 25 y el 30% sobre el precio.

Imagen: Especial

Es decir, con el descuento que piden los consumidores están borrando las utilidades que puedan dejar estos productos, ya que si el artesano accede a un descuento máximo, solo le alcanza para reinvertir en materiales.

Además, este mercado no es menor, según cifras de la Encuesta Nacional de Consumo Cultural de México , 12 millones de personas ejercen el comercio de artesanías en distintas modalidades y con distintos materiales como: vidrio, textiles, esculturas de piedra o madera, pintura, papel, cartón y cerámica. Recordemos, además, que una gran mayoría de los artesanos provienen de comunidades indígenas.

Una de las razones del regateo, es que los consumidores desconocen el trabajo, la pericia y el tiempo necesario para producir estos productos, es decir, los infravaloran. 

Imagen: Especial

Para enfrentar este problema, la Red de Artesanos y Productores Manos Creativas en conjunto con la organización Mensajeros Urbanos, lanzó una campaña contra el regateo enfocada en hacer conciencia entre los consumidores respecto de las consecuencias sociales del regateo. En ese sentido, la campaña tiene que ver con vender de otra forma las artesanías, haciéndoles saber a los compradores el tiempo que se necesita para elaborar tal o cual pieza.

Los resultados de la campaña fueron que con este método, el regateo disminuyó en un 60%, ya que con la información dada, los compradores, incluso, ofrecieron pagar más por la pieza.

Con información de Verne